El rey y los duques de Palma, ausentes en la misa de Mallorca
El rey y los duques de Palma se convirtieron ayer en los grandes ausentes a la tradicional Misa del Domingo de Resurrección en la capital mallorquina, a la que hace unos años solía asistir la Familia Real al completo. Este año la representación real corrió a cargo de doña Sofía, los príncipes de Asturias con sus hijas, las infantas Leonor y Sofía, y la infanta Elena. Don Juan Carlos no estuvo presente en el acto religioso que ofició el obispo de Mallorca, Javier Salinas, porque sigue convaleciente de las dos hernias de disco de las que fue operado el pasado 9 de marzo en la clínica La Milagrosa de Madrid.
La ausencia de los duques de Palma era más que esperada. De hecho, ni siquiera la infanta acudió ya a la misa en el 2012, una vez que había estallado el caso Nóos, en el que está imputado su marido. Iñaki Urdangarín, al que las autoridades de la capital balear han pedido que deja de usar el título de duque de Palma tras las bromas de mal gusto sobre su título, no asiste a este evento religioso desde la Semana Santa del 2008.