Los sindicatos pedirán hoy a la industria que compense las pérdidas en remolacha
Las lluvias generadas durante las últimas semanas parecen no dar tregua al campo, generando un importante retroceso tanto en las labores de recogida como en las de siembra, y afectando sobre todo a cultivos como la remolacha, ya que según indicó el secretario general de Ugal-Upa, Matías Llorente, en la Comunidad aún quedan por recoger «95.000 toneladas», de las que «30.000» corresponden a la provincia de León. Un tema que será analizado hoy, en una mesa zonal, que se celebrará en Valladolid, y a la que acudirán los representantes de los principales sindicatos agrarios, Asaja, Coag, y Ugal-Upa, así como de la industria azucarera. «La situación actual de los remolacheros es crítica, por eso nos reuniremos hoy con el fin de buscar algún tipo de apoyo por parte de la industria, ya sea mediante el incentivo de 2 euros que Azucarera Iberia se había comprometido a dar por tonelada sembrada si se mantenía la misma cantidad de cultivo que el año pasado; ayudas al transporte o a la siembra», concretó Llorente, quien matizó que además durante esta mesa zonal, pedirán que se abra lo antes posible la fábrica de Toro (Zamora).
En cuanto a las pérdidas estimadas para esta temporada, en lo referente a la remolacha, el secretario general de Ugal-Upa, estimó que se llegará a perder «un 50% de la siembra de 7.000 hectáreas»; y respecto al maíz matizó que aún queda sin recoger «un 10% de la superficie»
Asimsmo, el coordinador provincial de UCCL, Juan Antonio Rodríguez, lamentó los daños causado por las fuertes precipitaciones en la mayoría de cultivos. «El maíz y la remolacha han sido los más afectados, quedando aún por sacar 450 hectáreas de este último. Tenemos las tierras inundadas y no podemos entrar. De seguir así en el Páramo alto hasta el mes de Mayo no podremos trabajar», agregó.
A pesar de estas pérdidas, que hasta que no pasen unos días y se conozca la evolución del tiempo no podrán concretarse, tanto Llorente como Turrado, coincidieron en señalar que tan sólo los forrajes y pastos se han visto beneficiados. «La lluvia viene bien, si viene en su justa medida, de esta forma sólo favorece a cultivos como la berza», matizó el coordinador provincial de UCCL, quien por otra parte aseguró que con los embalses llenos «la campaña de riego está más que asegurada».
Con la mirada en el cielo puesto, los agricultores esperan ahora que no se pase bruscamente de la lluvia a temperaturas veraniegas. «Los extremos son malos. Ahora tampoco conviene que de repente los termómetros asciendan a 24 grados», explicó Llorente.