Diario de León

Mas alerta de que el Estado iniciará una «guerra sucia» contra el soberanismo

El presidente catalán llama a la unidad para ejercer el derecho a decidir en el 2014.

Helena Rakosnik, junto a su esposo, Artur Mas, durante la bendición de las rosas de Sant Jordi.

Helena Rakosnik, junto a su esposo, Artur Mas, durante la bendición de las rosas de Sant Jordi.

Publicado por
c. reino / A. Estrada | (colpisa) barcelona / madrid

Creado:

Actualizado:

En el día de los libros y las rosas, Sant Jordi, patrón de Cataluña, el presidente del Govern, Artur Mas, apeló ayer a la metáfora poética para reclamar unidad a la ciudadanía catalana en el camino hacia el derecho a decidir, el gran objetivo de la legislatura. «Nuestra rosa tiene algunas espinas», pero las «esquivaremos mejor si lo hacemos juntos», señaló en el discurso institucional, el primero que hace un presidente de la Generalitat con motivo del día de Sant Jordi.

Esos pinchos de las flores, las «trabas» que a su juicio pondrá el Gobierno central para evitar que Cataluña pueda celebrar una consulta soberanista en 2014, se traducirán, según declaró ayer al diario El Punt-Avui , en una «secuencia de guerra, de juego sucio». «Tenemos que entender que, en toda esta batalla en la que estamos, el juego sucio lo practicarán contra nosotros», dijo en una entrevista al rotativo catalán.

Entre otras cosas, Mas vaticinó «más actuaciones en el ámbito judicial», que pueden implicar a miembros de su partido o de su gobierno, como la reciente imputación de Oriol Pujol o la investigación del patrimonio de Jordi Pujol Ferrusola, y advirtió a los suyos que se preparen para afrontar decisiones judiciales que en algunos casos «no serán imparciales». Avisó también de que el CNI se ha desplegado en Cataluña para intentar «abortar» el proceso de transición nacional catalana impulsado por CiU, de la mano de ERC, y que la «ofensiva» contra la familia Pujol se enmarca en este contexto de guerra por «tierra, mar y aire». «Estamos en una batalla muy dura», señaló.

Eso sí, Mas insistió en su idea de celebrar la consulta el año que viene, aunque no tenga el aval de Madrid y tenga que disfrazar el referéndum a modo de elecciones plebiscitarias. «Planteamos el derecho a decidir porque queremos que nos dejen cuidar nuestra rosa, sin más tutelas», expresó en su discurso institucional.

Esa rosa, o estado propio, al que aspiran CiU y ERC levanta reticencias dentro de Cataluña, sobre todo entre las élites económicas, igual que a nivel internacional, como recordó el lunes Mas o como señaló ayer Josep Antoni Duran Lleida. «Ni España, Italia, Alemania, el Reino Unido, Polonia ni Grecia son favorables a establecer un ‘status quo’ que pudiera significar que, en sus propios territorios, otros reivindicaran lo mismo para ellos», dijo Duran.

Pero no solo en el marco de la UE. También entre las grandes potencias. «Imagínese si le gusta a China que alguien le mencione el conflicto del Tíbet y a Rusia el derecho de autodeterminación de algunas de sus repúblicas», remató el líder de Unió. Aun así, Mas cuenta con el apoyo de su partido para ir hasta el final y también para ser el próximo candidato a la Generalitat, a pesar de que aún quedan más de tres años para las elecciones.

Fin del «café para todos»

El presidente de Fomento del Trabajo, la patronal catalana, Joaquim Gay, defendió ayer la necesidad de que Cataluña avance en «un proyecto común con España» siempre que haya un «diálogo constructivo, con respeto y lealtad institucional mutua». Aseguró que España y Cataluña «no pueden llegar a un choque de trenes», pero no rechazó que Cataluña celebre la consulta que impulsa el presidente de la Generalitat, Artur Mas, aunque sí precisó que esa consulta «tiene que ser legal»

El representante de los empresarios catalanes fue muy explícito respecto al sistema autonómico. «El café para todos se ha acabado, no sirve», afirmó y comparó el Estado de las autonomías con una familia: «Yo tengo tres hijos, dijo, y son diferentes y sé que a uno le tengo que dar unas cosas y a otro, otras»

Durante su intervención en el Foro Nueva Economía, Joaquim Gay de Montellá advirtió en Madrid, y ante la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, que «la rigidez va siempre en contra de la tolerancia y de un marco de convivencia».

tracking