Interior compara a los dos islamistas detenidos con los terroristas de Boston
El ministro Fernández habla de «lobos solitarios» con contactos internacionales.

Nou Mediouni, de origen argelino y detenido en Zaragoza y Hassan El Jaaouani, marroquí, arrestado en Murcia.
¿«Lobos solitarios» de Al Qaeda dispuestos a atentar en cuanto tengan la ocasión o islamistas radicalizados en los últimos tiempos y quizás potencialmente peligrosos en un futuro? Según el Ministerio del Interior, el argelino Nou Mediouni, arrestado en Zaragoza, y el marroquí Hassan El Jaaouani, capturado en Murcia, eran «terroristas» integrantes de una «célula» aún durmiente de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la franquicia en el norte de África de la organización que fundara Osama Bin Laden. La Audiencia Nacional, sin embargo, no lo tiene tan claro y, a falta de pruebas que apunten a que preparaban atentados, solo ve posible acusarles de hacer proselitismo de la yihad.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, tras la primera operación en España contra el terrorismo islámico tras los atentados de Boston, llegó a comparar el «perfil» de los dos magrebíes detenidos con el de los hermanos chechenos Tsarnaev, autores de las bombas contra la maratón de la capital de Massachusetts. El titular de Interior fue el que habló de «lobos solitarios» yihadistas, un término que hizo fortuna para designar a Mohamed Meraa, el terrorista de los atentados de Toulouse del año pasado. Una expresión usada para describir a los islamistas ‘durmientes’ que residen legalmente en países occidentales y que de un día para otro, sin que medien órdenes directas de jefatura alguna y sin contacto con otros grupos, se autoconstituyen en células terroristas y atacan.
Lo que sí confirman los mandos de la Comisaría General de Información es que el extremismo de los dos detenidos se había exacerbado en los últimos meses, particularmente en el caso de Nou Mediouni. Este estudiante de informática de 23 años, que vivía desde hace una década con sus padres en el 28 de la calle Florentino Ballesteros de la capital aragonesa, pasaba el día en foros yihadistas en Internet. En uno de ellos, gestionado desde Mali por miembros del AQMI, Mediouni había escalado posiciones por su radicalismo y ya tenía acceso a chats privados, al que se llegaba con varias claves que solo tenían los islamistas más radicales y de mayor confianza.
Según la Policía, Mediouni fue captado en ese mismo foro para hacer un curso de entrenamiento en un campo yihadista al norte de Mali, en la frontera con Argelia. Aunque el arrestado llegó a desplazarse al Magreb en fechas recientes, «la fuerte presión policial internacional sobre el terreno» impidió a los yihadistas «ofrecer al detenido una vía segura de contacto, por lo que se vio obligado a regresar a España».
A su regreso, asegura la Policía, mostró en el foro «un elevado nivel de frustración» por no haber podido «morir como un mártir». Hace solo unos días, a través de Internet, celebró el atentado de Boston.
Por su parte, Hassan El Jaaouani, menos radicalizado que su compañero y de 52 años, es un viejo conocido de la Policía por su vinculación con la delincuencia común. Desde hace tiempo en paro y residente en el barrio murciano de El Carmen, participaba en el mismo foro de AQMI que Mediouni. El marroquí, según los servicios de Información, mantenía una especial relación con miembros del aparato de captación de la franquicia de Al Qaeda en el Magreb.
Tanto Nou Mediouni como Hassan El Jaaouani llevan más de un año en el punto de mira de los funcionarios de la Comisaría General de Información, que en esta investigación han contado con la ayuda de los servicios de información de Francia y Marruecos.
Los dos detenidos, que fueron trasladados a dependencias policiales en Madrid, serán puestos a disposición del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz mañana. En los registros no se encontraron ni armas ni material para fabricar explosivos.