La Erzainza no descarta que Aguilar cometiese más asesinatos
Los investigadores no han encontrado más restos humanos en los registros.

El furgón policial que trasladó a Juan Carlos Aguilar.
La Erzainza no descarta la hipótesis de que el experto en artes marciales Juan Carlos Aguilar fuera el presunto autor de más asesinatos además del de Maureen Ada Otuya y el de Janny Rebollo, dado el ‘modus operandi’ y las características del detenido, según fuentes de la investigación.
Las mismas fuentes señalaron que la policía autonómica «se tiene que poner en lo peor» para llevar la investigación hasta el final, aunque precisaron que no se han encontrado más restos humanos en ninguno de los lugares inspeccionados hasta el momento.
No obstante, indicaron que la aparición ya dos víctimas de quien decía ser el primer maestro Shaolín occidental «hace pensar que no haya que descartar la hipótesis de que pudiese aparecer alguna más». «El ‘modus operandi’ llamativo y la cercanía en el tiempo» de los dos asesinatos apoya la hipótesis que baraja la Erzainza en estos momentos, han añadido las fuentes.
En este sentido, el director de la Erzainza, Gervasio Gabirondo, aseguró en declaraciones a la radio colombiana Blueque no constaba denuncia de la desaparición de Janny Rebollo, cuya muerte pudo producirse entre el viernes y el sábado.
«Es posible que ni su entorno más cercano hubiese tenido tiempo de echarle de menos», ha considerado Gabirondo, quien ha explicado que la Ertzaintza continúa analizando «al detalle» toda la información digital con la que contaba el arrestado.
El análisis se prevé largo, así como la inspección ocular de los lugares más frecuentados por Juan Carlos Aguilar, como el gimnasio y su domicilio, en los que se hallaron los restos del cadáver descuartizado de la mujer colombiana.
La víctima
La colombiana Jenny Sofía Rebollo Tuirán, identificada por las autoridades españolas como la mujer asesinada presuntamente por el experto en artes marciales Juan Carlos Aguilar, habló con su familia el pasado jueves por última vez, dijo hoy a Efe una de sus hermanas. Gina Rebollo Tuirán explicó por teléfono desde la ciudad de Montería, capital del departamento colombiano de Córdoba, en el norte del país, que su madre estaba preocupada «porque Jenny llamaba casi a diario y desde el jueves no lo hacía». Además, recordó que lo último que supieron era que «iba a trabajar en un spa».