Imputadas tres parientes del rey acusadas de blanquear con Gao Ping
. Están acusadas, junto a 12 empresarios, de utilizar la red china para disponer de efectivo en paraísos fiscales.
Cuatro meses después de que la Fiscalía Anticorrupción pidiera la imputación de un grupo de aristócratas y empresarios españoles supuestamente relacionados con la red de Gao Ping, la trama de blanqueo de capitales, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu movió ficha y ayer acusó de manera formal a 15 personas por delitos contra la Hacienda Pública y como cooperadores de la evasión de dinero. En línea con el secretismo que ha protagonizado esta pieza del caso Emperador, el juez ya tomó declaración ayer a dos de los imputados, los empresarios Enrique Ortega y Antonio Banús. Este último reconoció que tenía cuentas en Suiza y que llamaba por teléfono para que le entregaran dinero en metálico de estas cuentas a cambio de una comisión, pero que no preguntaban de dónde venía. Dijo que se acogió a la amnistía fiscal del Gobierno del año pasado para regularizar dinero de estas cuentas.
Para este martes estaban citadas tres parientes lejanas del rey, las empresarias Margarita e Inmaculada Borbón-Dos Sicilias Lubomirska, primas hermanas de la madre de don Juan Carlos, y su hija María Ilia García Sáez Borbón-Dos Sicilias. Sólo declarará esta última, ya que las otras dos han alegado causas médicas para retrasar su cita. La «caja de libros» Según el sumario, las tres eran «clientes habituales» de la israelí Malka Maman, cerebro de la trama judía de la red. La persona de contacto era María Ilia, hija de Inmaculada, quien desde su residencia de Palma de Mallorca gestionaba la solicitudes de servicio a la organización de Gao Ping. Según la Policía, Maman acudía a su domicilio de la elitista urbanización de La Moraleja, en Madrid, con «una fuente de clientes muy significativa». En una ocasión la cliente «Margarita» recibió una «caja de libros pesada» para referirse al paquete de dinero.