El silencio sepulcral de los otros
María Dolores de Cospedal, la única dirigente popular que aparece en la supuesta contabilidad B del PP que ha presentado una demanda personal contra Luis Bárcenas, será también la primera responsable de la dirección nacional del partido en visitar a Pablo Ruz.
Otros altos dirigentes que presuntamente habrían recibido sobresueldos opacos del partido como José María Aznar, Javier Arenas o Jaime Mayor Oreja enmudecen cada vez que se les pregunta por esta cuestión.
La decisión de la Fiscalía Anticorrupción de apoyar la citación de Cospedal y de rechazar la del resto causó sorpresa en ciertos círculos del partido. La número dos de Mariano Rajoy en el PP intentó, quitarle hierro al asunto. «Ni me extraña ni me deja de extrañar», respondió.
El resto de hipotéticos beneficiados por el PP lleva meses intentando rodear este terreno pantanoso. Jose María Aznar se querelló el pasado febrero contra el diario ‘El País’ por haberle atribuido falsamente la organización de un sistema de pagos ilegales en el partido para defraudar a Hacienda. Una acción legal que amplió en mayo, cuando el mismo diario publicó que el PP abonó sobresueldos al expresidente del Gobierno en 1996, cuando ya era inquilino de la Moncloa, en concepto de «gastos de representación», dualidad que la Ley de Incompatibilidades prohibía.