El ruido ensordece a 51.000 leoneses
León idea un plan de acción que centra sus actuaciones en 25 calles, 11 colegios y el Hospital. Los niveles por encima de ley afectan al 39% de la población por el día y hasta el 49% por la noche .
Con un total de 51.680 personas, el 39% de la población del municipio, que soportan niveles de ruido por encima del legal, fijado por la Ley del Ruido de Castilla y León en 65 decibelios diurnos y 55 por la noche, el Ayuntamiento de León cuenta ya con un plan de acción ideado por el Laboratorio de Acústica Aplicada de la Universidad. Una planificación en la que se apunta como prioritaria la actuación sobre 25 calles en las que se acumulan los mayores niveles de contaminación acústica Vías consideradas prioritarias, con tres niveles de graduación, donde viven a diario 24.255 personas; así como 11 centros educativos, en los que se ha detectado que los niveles durante el día superan los 70 decibelios, y el complejo hospitalario de León.
El foco de atención prioritaria en el que se superan los 65 decibelios, la emisión de un aspirador en funcionamiento, cuenta con una estrategia que pasará por aumentar la inspección de los locales de ocio, para que se cumplan la normativa y se respeten los horarios de terrazas; intensificar la vigilancia de la Policía Local para que los vehículos a motor, sobre todo motocicletas, no exceden la emisión de ruido permitida; aprobar medidas para reducir la velocidad sobre todo en los entornos de los colegios y centros sanitarios; crear nuevos pasos de peatones elevados; o señalizar zonas tranquilas y zonas sensibles en las que se atenúa el ruido emitido por el tránsito de los vehículos.
El plan —en el que se contiene que en el horario nocturno 65.085 leoneses, el 49% de la población, están expuestos a niveles de más de 55 decibelios— propone la preservación de cinco zonas tranquilas en las que se ha detectado un menor nivel que en el resto del municipio. Una figura, recogida en la Ley del Ruido de Castilla y León, que se aplicará a La Candamia y los parques de Juan Morano, Polígono 10, paseo de Quintanilla y Escritora Eva González. Los espacios en los que habrá una vigilancia especial de las actividades autorizadas y una apuesta por la reducción de la velocidad en los viales circundantes, según se reseña en el exhaustivo trabajo realizado por los profesionales de la Universidad durante los dos últimos años.
Cómo construir
El documento, que se somete ahora a información pública para la presentación de alegaciones antes de su aprobación definitiva, contiene además las líneas básicas que se graparán al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para tutelar que las construcciones de edificios garanticen las condiciones acústicas. Dentro de este trabajo se hace una zonificación de acuerdo a los datos de emisión de ruidos que se han recogido. Una exposición en la que quedan visibles las áreas citadas como de conflicto por el exceso de emisiones. Puntos en los que, a la hora de que los promotores quieran llevar adelantes los inmuebles, se les obligará a que los materiales tengan que guardar una serie de calidades específicas que puedan aislar de la contaminación acústica del entorno en el que se levanten.
Para garantizar estos mismos objetivos, el plan hace capítulo específico para las zonas de nuevos desarrollos urbanísticos. Los terrenos, que el PGOU apunta como urbanizables, en los que se obligará a los promotores a que los edificios estén lo más alejados del foco principal de ruido, que es el tráfico, y que se dispongan dentro del desarrollo urbanístico barreras naturales de absorción, además de que se guarden las calidades que establece la ley. Una forma de diseñar el reparto de viviendas, zonas verdes y otros equipamientos que se haga en función de la protección del ruido.