La dirección del PSOE se reprime ante las críticas recibidas de Chacón
La ejecutiva socialista ratifica que el calendario de las primarias no se va a modificar.
La dirección del PSOE se mordió la lengua para no responder a las críticas vertidas por Carme Chacón hacia el calendario de primarias y a su gestión política. Se limitó a mostrar «respeto a la decisión personal», en palabras del secretario de Organización, Óscar López. Pero en privado las respuestas fueron más lacerantes y coincidentes en que la ex ministra de Defensa y Vivienda busca con su traslado a Estados Unidos prepararse una vuelta como solución a la crisis del partido.
Ni Alfredo Pérez Rubalcaba ni Elena Valenciano, que participan en la ciudad italiana de Génova en un acto del Partido Democrático del primer ministro Enrico Letta, ni López, que presentó en la sede de Ferraz las iniciativas de su partido al borrado de los ordenadores de Luis Bárcenas, comentaron las palabras de su compañera de partido. El secretario de Organización, además de mostrar respeto, se limitó a apuntar ayerque el calendario de las primarias para elegir el candidato a la Presidencia del Gobierno, el que Chacón pretende acortar, se mantiene sin cambios.
Pocas referencias
Las previsiones de la dirección socialista para elegir el próximo cabeza de cartel socialista son bastante imprecisas. La única referencia temporal es que se celebrarán después de las elecciones europeas del próximo año. A partir de ahí no hay más concreciones. Algunos destacados dirigentes, como el presidente del PSOE, José Antonio Griñán, son partidarios de acercar esas votaciones lo más posible a las elecciones generales, previstas para finales de 2015. Un calendario que exaspera a los críticos, que consideran que las primarias deben celebrar este mismo año o a lo sumo a comienzo de 2014, en todo caso después de la conferencia política del PSOE de noviembre.
Las críticas desde la dirección del partido opositor se centran en dos aspectos. Consideran que se trata de una operación de marketing de Chacón disfrazada de gesto de desapego al escaño en el Congreso para regresar el verano próximo como la solución a los problemas del partido y participar en las primarias. Una segunda vertiente de las críticas es por su «deserción» de Cataluña en un momento muy delicado para el PSC por las tensiones entre la dirección y los sectores más catalanistas del partido. Comentarios que no traspasan la esfera de lo privado porque la orden de Rubalcaba es no hacer comentarios críticos ni reproches en público para no abrir nuevos debates.
El caso es que la decisión de Chacón de renunciar a su escaño en el Congreso, con portazo al líder del PSOE y la dirección incluidos, sentó mal en la sede federal de Ferraz.