Mas insiste ante su Gobierno que no hay «marcha atrás» en la consulta
Hace un año, el president del Govern catalán convocó a sus consejeros y a los directores generales de los departamentos para espolearles a participar en «una misión histórica». «Sois los generales de un ejército que es la Generalitat y que tiene una gran misión», les dijo. La escena se repitió ayer. Tras la vuelta de la vacaciones, Mas volvió a reunirles y les citó para reclamarles el máximo de complicidad de cara al curso político que arranca y que estará marcado por la celebración, previsiblemente el año que viene, de una consulta sobre la autodeterminación.
En una cita a puerta cerrada en el Palau de la Generalitat que empezó sobre las ocho y media de la tarde, Mas trasladó a unos 250 altos cargos de su gobierno que el referéndum «no tiene marcha atrás».
Según Mas, la transición nacional hacia el estado propio va «en serio» y aunque algunos se dediquen a vaticinar que se «desinflará», su compromiso es no renunciar. «Estamos en un punto de no retorno», afirmó.
Horas antes, Mas se reunió con la cúpula de Convergència Democrática de Catalunya, el partido que lidera y que cerró filas en torno al president del Govern. La formación reafirmó su compromiso con la consulta. «Se acerca la etapa más importante de la historia reciente de Cataluña», afirmaron fuentes de Convergència. «2014 debe ser el año de la consulta, el año en que el pueblo debe poder decidir sobre su futuro», añadieron.
La primera estación del proceso hacia la consulta tendrá lugar el próximo 11 de septiembre, con la cadena humana que las plataformas soberanistas han organizado para reclamar la independencia. La dirección de Convergència apoyó ayer sin fisuras la Vía catalana y anunció la participación «masiva» de los dirigentes, cuadros y militantes del partido. Todo lo contrario que sus socios de Unió. La formación da libertad a sus cargos para poder asistir y algunos de ellos lo harán a título personal. Las siglas del PSC tampoco estarán presentes de manera oficial el próximo 11-S.