Diario de León

Malas artes en la Escuela de Arte

Educación investiga el centro, tras casi dos años de la condena por ‘mobbing’, a raíz de la queja de otra profesora y de la protesta docente por la falta de sanciones al causante.

La Escuela de Arte de León es el centro de referencia en vidriera artística, pero su labor docente se ve empañada por los conflictos internos.

La Escuela de Arte de León es el centro de referencia en vidriera artística, pero su labor docente se ve empañada por los conflictos internos.

Publicado por
ana gaitero | león
León

Creado:

Actualizado:

La Escuela de Arte de León sufre los coletazos del mobbing . Una inspectora investiga el centro y en particular el departamento de Vidrieras un año y diez meses después de que la Junta de Castilla y León fuera condenada a indemnizar a una profesora con 14.500 euros por acoso en el centro.

La Consejería de Educación puso el caso en manos de una inspectora de Zamora, desplazada ex profeso a León para instruir el expediente «con imparcialidad». El 15 de octubre tiene que emitir su informe. La difícil situación que se vivió en el último trimestre del curso 2012-2013 en el primer curso del ciclo formativo Pintura sobre Vidrio precipitó esta investigación.

El curso finalizó con un solo alumno en dicha asignatura, con la queja de la profesora interina que la impartía, quien aseguró haber sido víctima de tratos vejatorios y ser privada del material necesario, y con protestas escritas del profesorado y de la junta de personal por la ausencia de medidas sancionadoras y preventivas por parte de la administración educativa.

El profesor Fernando Vicent, jefe del departamento de Vidriera Artística, está en el ojo del huracán de la investigación, si bien ha contraatacado con denuncias a sus superiores. Su comportamiento fue el causante de la condena por mobbing tras el juicio promovido por otra profesora, ahora jubilada, que fue víctima de acoso durante años.

Vicent estuvo de baja por enfermedad durante 15 meses, desde que se conoció la sentencia firme en noviembre de 2011, y tras su reincorporación, a principios del 2013, no fue sancionado ni apartado de la jefatura. La Delegación de la Junta en León lo justificó con un informe jurídico que apuntaba que la falta grave había prescrito y dejaba en manos del director de la escuela su cese como jefe del departamento.

La gota que colmó el vaso fue una queja que llegó a la Dirección Provincial de Educación a mediados de abril. La profesora interina que se hizo cargo de la asigntura de Pintura sobre Vidrio a raíz de una baja por enfermedad denunció que cuando se hizo cargo del aula faltaba gran parte del material de trabajo.

Se trata de la profesora que había sustituido a Vicent durante el tiempo que estuvo de baja. Ocupa el primer puesto en la lista de interinidad por mejor nota, viene prestando servicios desde hace más de cinco años en la escuela y desde el curso 2008-2009 lleva presentando escritos de queja ante la Dirección Provincial de Educación por supuestas injerencias en el aula, abuso de autoridad y falta del respeto de Vicent. Nunca llegó a presentar una denuncia por mobbing en los tribunales.

Las quejas de la profesora interina se acumularon sin respuesta en la Dirección Provincial de Educación durante los últimos cinco cursos, con alguna intervención puntual del inspector que tiene asignado el centro. Tampoco recibió contestación del jefe del departamento, a quien solicitó en reiteradas ocasiones el material necesario para impartir las clases y al que tiene derecho el alumnado.

Vicent dejó constancia escrita en actas de reuniones del departamento en las que asegura que la profesora interina tenía acceso al material y a los armarios y expresa su deseo de que los asuntos del departamento se trataran en las reuniones oficiales.

«No es nuevo»

El comportamiento del jefe del departamento respecto al material y al uso de los hornos de vidrieras quedó patente en la sentencia judicial de mobbing, la segunda en la que es condenada la administración autonómica en León, en la cual se probaron insultos y amenazas hacia la profesora Marta Balmasesa.

Los hechos más graves se produjeron el 16 de mayo de 2001 cuando, según recoge el fallo, el profesor entró en el aula y profirió gritos y amenazas de muerte hacia su compañera: «Un día voy a coger la escopeta y te voy a dar tres tiros y aquí se terminará el problema». La escena fue presenciada por el alumnado y por otro profesor de la escuela, que declararon en el juicio.

Las quejas y contraquejas motivaron una reunión del departamento en la que estuvo presente el inspector del centro quien dejó claro al profesorado que «los materiales y herramientas del departamento de Vidriera Artística no son ni pertenecen a ningún profesor, estando en todo momento a disponibilidad del profesor que lo necesite para llevar a cabo sus labores docentes entendiéndose con ello que el alumnado ha de tener para su uso la máxima prioridad».

El director admitió que la situación no era nueva y aseguró en otro escrito que tras la reunión del departamento «se ha pedido de forma clara se restituyan inmediatamente los materiales y herramientas correspondientes».

Presiones

Las presiones para normalizar la situación se sucedieron desde diversos frentes. La Junta de Personal Docente exigió al claustro de la Escuela de Arte, al equipo directivo y a la Dirección Provincial de Educación velar por un clima de convivencia adecuado a la formación del alumnado a raíz de los últimos episodios de los que tuvo conocimiento en abril.

Los sindicatos conminaron a «solucionar los problemas en el departamento y el claustro»en un comunicado en el que realizaba una serie de reflexiones sobre la tarea educativa y el arte. «El arte, el hecho artístico, ha de sacar de nosotros lo mejor», dice el escrito.

«Cuando no sea así», añade, «el equipo directivo «debería asumir mayor protagonismo en la solución de problemas que surjan entre profesores. Esa sí que es una labor de liderazgo». La Junta de Personal deja muy clara su postura en este documento consensuado por los sindicatos Csif, UGT, CCOO, Anpe, Stele y Aspes.

En última instancia, señala que cuando tampoco funciona este segundo escalón, debe intervenir la administración educativa. «Es indispensable que la Inspección Educativa tome una posición más activa ante los asuntos que crean tensión en en el claustro de la Escuela de Arte de León», exigieron los representantes sindicales.

Protesta del profesorado

«El servicio de Inspección debe tomar cartas en el asunto de una forma rápida y justa», recalca el escrito dirigido a los tres colectivos. «Las autoridades educativas han de proponer las medidas que derriben los obstáculos que surjan y apoyen iniciativas positivas», abunda el escrito. Asimismo, una veintena de docentes de la escuela expresaron su «profundo malestar y preocupación por la situación que estamos viviendo» a raíz de la sentencia judicial.

El profesorado recordaba que «la Administración de la Comunidad Autónoma de Castilla y León fue condenada a indemnizar a una profesora de este centro por los daños morales, físicos, y psíquicos padecidos por causa del acoso moral al que fue sometida durante años por un profesor y jefe de departamento de Vidrieras al que ella pertenecía».

También reprochaba a la administración educativa, empezando por la dirección de la escuelay terminando por la Dirección Provincial de Educación, que no hubiera adoptado en aquel momento «medidas eficaces tendentes a poner fin a la situación».

«Al menos ahora y, ante este caso reconocido —agrega el personal docente de la Escuela de Arte— exigimos que los responsables tomen las medidas oportunas que permitan asegurar la convivencia, la seguridad y la salud de todos los profesores, alumnos y trabajadores de este centro educativo».

Rechazo al acoso laboral

El profesorado mostró su «apoyo incondicional a las personas que durante años han sido y siguen siendo víctimas de acoso laboral», rechazando dichas conductas en el trabajo «del tipo que sean». También solicitaron «acciones de prevención y de sanción».

En el mes de junio se inició la primera fase de la investigación en la escuela y en julio fue llamada a declarar la profesora interina a la Dirección Provincial de Educación, al igual que su jefe de Departamento.

Vicent, quien se presentó con abogado, contraatacó con una denuncia hacia la actitud adoptada por la dirección y la jefatura de estudios del centro educativo por no haber ejercido sus funciones.

En septiembre se reanudaron las investigaciones con las declaraciones del equipo directivo y una profesora del departamento de Vidrieras, quien testificó en el juicio de Marta Balmaseda contra la Junta. La Dirección Provincial de Educación guarda silencio sobre el caso.

tracking