Rajoy no consigue aplacar el debate entre sus barones por la financiación
Garantiza que no hay «ningún pacto» ni va a cambiar «ningún cromo» con Cataluña .

Cospedal y Rajoy presidieron el comité de los populares.
Mariano Rajoy no consigue cerrar el debate de sus barones sobre la financiación autonómica. Si la semana pasada fue la catalana Alicia Sánchez Camacho la que mediatizó la reunión del comité de dirección del PP con la reclamación de un modelo singular para Cataluña, la cita del comité ejecutivo de ayer se vio condicionada por la demanda del madrileño Ignacio González de poner en marcha el nuevo sistema dentro de dos meses y medio sin esperar a 2014. El presidente del Gobierno y líder del PP quiso tranquilizar en persona a sus gobernantes respecto a la propuesta de los populares de Cataluña y a tenor de los comentarios posteriores a la reunión del comité ejecutivo nacional lo consiguió en buena medida. Garantizó que no tienen «ningún pacto» ni ha cambiado «ningún cromo» con el Gobierno de Artur Mas ni piensa hacerlo para que rebaje sus demandas soberanistas con una compensación en la financiación. Es más, aseguró, la reforma del modelo aprobado en 2009 bajo el Gobierno deRodríguez Zapatero no va encaminada a «favorecer a nadie».
Cataluña será «una (comunidad) más», comentó tras la reunión el presidente de La Rioja, Pedro Sanz. «Una frase muy clara y muy necesaria», apuntó el gobernante extremeño, José Antonio Monago, quien confesó salir más «tranquilo» del comité ejecutivo. «Es una obviedad» que no haya intercambio de cromos, apuntó el balear José Ramón Bauzá, porque «no puede haber» 17 sistemas de financiación. Sánchez-Camacho corroboró las palabras de sus compañeros, pero colocó sus matices ya que si bien es cierto que no puede haber «privilegios para nadie» no es menos cierto que hay que «tener en cuenta las condiciones de cada uno» y que «cada uno haga sus propuestas legítimas». Rajoy no tuvo tanto éxito ante la pretensión del presidente de la Comunidad de Madrid de que el nuevo sistema de financiación entre en vigor en dos meses y medio. El presidente del Gobierno insistió en que «ahora no toca» negociar el nuevo modelo y recordó, según relató después la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, porque la intervención fue a puerta cerrada, que en la Conferencia de Presidentes se pactó un calendario, según el cual este año se debe hacer la evaluación de la fórmula vigente y negociar otra el año que viene. La número dos del PP añadió además un argumento de oportunidad que ya fue esgrimido por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y es que es mejor plantear una reforma de la financiación «en un momento de crecimiento», como se prevé que sea 2014, que en uno de crisis porque se crean «distorsiones».
El presidente de la Comunidad de Madrid, sin embargo, insistió ante Rajoy en sus tesis’. Según su interpretación, la Conferencia de Presidentes acordó que el nuevo modelo debe entrar en vigor el 1 de enero de 2014 y subrayó que para Madrid es casi cuestión de vida o muerte contar con un nuevo sistema porque el actual es «injusto e incoherente». Defendió asimismo que es urgente la reforma para acabar con «las injusticias y las incoherencias del modelo actual».