El último barómetro realizado en Cataluña refleja que el independentismo se consolida
Más de la mitad de los catalanes, el 54,7%, votarían sí a la independencia de Cataluña si hoy se celebrase la consulta que CiU y ERC pretenden convocar el año que viene. El 22% apoyaría el no y el 15% se abstendría. Aun así, el porcentaje de partidarios de la secesión cae más de dos puntos en relación a octubre de 2012, después de la multitudinaria manifestación de la Diada, que elevó la temperatura independentista a máximos históricos.
Este descenso independentista registrado en la última oleada del año del CEO (el CIS catalán) queda matizado, no obstante, cuando se pregunta sobre qué debería ser Cataluña. Los que responden que un estado independiente se elevan al 48,5%, el nivel máximo en la serie histórica y cuatro puntos más que hace un año. Los favorables de un estado federal dentro de España son el 21,3%, cuatro puntos menos que en octubre de 2012 y los que apuestan por una comunidad autónoma son el 18% (medio punto menos). Crece, por tanto, el apoyo a la independencia como opción político-jurídica, pero baja el respaldo al sí en un referéndum. Esta aparente contradicción se explicaría por el comportamiento de los federalistas y los indecisos.
ERC no para de crecer
La fuerza del independentismo la capitaliza Esquerra, que por primera vez en 35 años de democracia está en disposición de ganar las elecciones catalanas y ser la fuerza más votada en Cataluña en las generales. Así, la formación republicana obtendría entre 37 y 39 escaños, un resultado con el que casi doblaría los 21 diputados que logró hace un año. CiU, en cambio, se quedaría hoy con 34-36 escaños, cuando hace un año obtuvo 50, tras dejarse 12 respecto a los comicios anteriores de 2010. La formación liderada por Artur Mas tiene una intención directa de voto del 17%, la más baja de su historia, y el presidente catalán suspende en la valoración ciudadana por primera vez desde que es jefe del Ejecutivo catalán.
PSC y PP a la baja
El vuelco electoral que refleja la oleada del CEO situaría como tercera fuerza del Parlamento catalán a Ciutadans, que obtendría de 15 a 17 escaños (tiene 9 y hace un año tenía 3), frente a los 14-16 que se apuntaría el PSC o los 13-14 del PP. Tanto socialistas como populares siguen perdiendo posiciones en el mapa político catalán.