Mas reconoce que Cataluña estaría fuera de la UE con la independencia
El líder catalán aboga porque Europa estudie un «régimen transitorio».

Mas, ayer, en el Festival de la Infancia en Barcelona.
El presidente de la Generalitat parece seguir los pasos de su homólogo nacional, Mariano Rajoy, y utilizar su presencia en los medios de comunicación internacionales para realizar las afirmaciones rotundas que con frecuencia elude en España. Artur Mas aprovechó ayer una entrevista concedida al diario italiano La República para reconocer por vez primera que una Cataluña que declarase su independencia se quedaría automáticamente fuera de la Unión Europea.
El jefe del Ejecutivo catalán, varios de sus consejeros, así como dirigentes de CiU y ERC, han esquivado durante meses una respuesta directa a esta cuestión o han afirmado que la hipotética secesión no tenía por qué conllevar una exclusión automática o, cuando menos, han mostrado su seguridad en que a los responsables de UE no les interesaría dejar a Cataluña convertida en una isla o en un limbo legal.
La rectificación de Mas, que sabe que la posibilidad de expulsión del club europeo es un potente argumento a favor de quienes abogan por mantener su integración en España, llega después de que los principales responsables continentales dejasen claro que cualquier territorio desgajado de un estado socio se queda fuera de la Unión y no le resta más opción que recorrer el camino de la readmisión, que, además, solo se obtiene por unanimidad de todos los miembros. Ni más ni menos es lo que aclararon en sendas ruedas de prensa en el palacio de la Moncloa Herman Van Rompuy, el presidente del Consejo Europeo, y José Manuel Durao Barroso, el presidente de la Comisión.
No obstante, no quiso que el jarro de agua fría fuese completo para los soberanistas y abogó porque la UE estudie algún tipo de «régimen transitorio» que permitiese continuar en el acuerdo a los territorios independizados de los estados hasta que pudiesen renegociar su situación.