Rajoy: «A veces no moverse es bueno y a veces, malo»
Cada cierto tiempo, Mariano Rajoy vuelve a reivindicar sus raíces gallegas con respuestas parlamentarias en las que la ambigüedad campa a sus anchas. El presidente del Gobierno rechazó ayer las acusaciones de inacción y pasividad que le dedicaron ayerlos senadores socialistas Marcelino Iglesias y José Montilla sobre el debate independentista en Cataluña. Ambos instaron a Rajoy a «moverse» para lograr un acuerdo con el Gobierno de Artur Mas y el jefe del Ejecutivo respondió con un trabalenguas: «A veces moverse es bueno y a veces moverse, no; a veces no moverse es bueno y a veces no moverse es malo».
Puso como ejemplo que su táctica de «no moverse y aguantar» fue clave a la hora de evitar la intervención de la economía española por parte de la Comisión Europea. Montilla, sin embargo, reclamó al presidente valentía para buscar una solución a este conflicto en vez de «hacer de frontón y dejar pasar el tiempo». El ex presidente de la Generalitat preguntó a Rajoy si no tiene «nada más que ofrecer.