Cisma en el caso Emperador por la supuesta implicación de diez policías
. El juez Andreu pide dejar el caso por su amistad con el comisario de Barajas, sospechoso de colaborar con la red .
El caso Emperador, la red de blanqueo de capitales liderada por el mecenas chino Gao Ping, en la actualidad en prisión preventiva, dio ayer un vuelco espectacular. Una investigación del departamento de Asuntos Internos de la Policía Nacional ha destapado la supuestamente implicación de diez agentes en la trama corrupta. Tres de los sospechosos son comisarios, uno de los cuales, Carlos Salamanca, dirige la oficina del aeropuerto de Barajas y es amigo del juez instructor del caso, el magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, que ya ha pedido apartarse de la investigación.
La investigación de Asuntos Internos ha durado varios meses y ha contado con el visto bueno tanto del Ministerio del Interior como de la Fiscalía General del Estado, según fuentes jurídicas. El informe policial fue remitido a la Fiscalía Anticorrupción hace unos días y, tras estudiarlo, los dos acusadores públicos del caso, Juan José Rosa y José Grinda, solicitaron al juez sus imputaciones por prevaricación, cohecho y revelación de secretos. El sustento material de estas acusaciones incluye grabaciones, testimonios y pruebas documentales. La red policial salpicada afecta nada menos que a tres comisarios, entre ellos, el citado Carlos Salamanca; o el jefe de la Brigada de Extranjería y Documentación de Madrid, Ángel Olmedo.