El juez Castro pretende sentar a la infanta Cristina en el banquillo de los acusados
. La última palabra la tendrá la Audiencia Provincial, ante un más que previsible recurso .
José Castro no cambia de opinión. Tampoco en la recta final del caso Nóos. El juez, al menos hasta hoy, sigue convencido de que no hay argumentos para sacar de esta causa a la infanta Cristina y, por tanto, continúa dispuesto a sentar en el banquillo de los acusados a la hija menor del rey por mucho que la Fiscalía y Hacienda se nieguen a acusarla. Todas las fuentes consultadas apuntan a que el titular del Juzgado 3 de Palma de Mallorca está a punto de poner punto y final la instrucción que comenzó en noviembre de 2011 y ya trabaja en la redacción de un auto de transformación en procedimiento abreviado en el que seguirá figurando el nombre de Cristina Federica de Borbón y Grecia.
La declaración de la duquesa de Palma el pasado 8 de febrero, en la que se parapetó en decenas de evasivas para no responder a las preguntas más espinosas del magistrado, no ha hecho más que reafirmar la intención de Castro de mantenerla como imputada. La mujer de Iñaki Urdangarín aparentemente fue una roca en la mayoría de sus contestaciones. Pero no en todas.
Cristina de Borbón, y ahí va a ser estar la clave para mantener su imputación, admitió, al menos en dos ocasiones, saber que Aizoon, la inmobiliaria fantasma del matrimonio que no tenía actividad alguna y sirvió para desviar a bolsillos privados cerca de un millón de euros de dinero público, en realidad fue una sociedad que se creó para camuflar y tributar a un tipo menor el impuesto de sociedades el sueldo que su esposo recibía por el asesoramiento a firmas multinacionales, remuneración que tenía que haber declarado en su IRPF.
A preguntas del juez, dijo que su marido creó «Aizoon para canalizar sus ingresos profesionales». O sea, para facturar a la compañía «los trabajos profesionales que él realizaba en esa época de asesoramiento, consultoría, eventos deportivos y actos de alto nivel científico deportivo, siempre de carácter deportivo».