Rajoy recomienda a Mas «imaginación» para encontrar soluciones legales al problema
Nunca, por más que aumente la presión, aceptará el jefe del Ejecutivo la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Ese es el mensaje que, desde hace meses, repite Mariano Rajoy a cada intentona de nacionalistas e independentistas. Pero con el respaldo del 86% del Congreso, tras la votación del pasado 8 de abril, lo dice si cabe con más fuerza. «Ahora les corresponde a ustedes decidir qué quieren que hagamos. Saltarse las normas el presidente del Gobierno no puede -insistió ayer durante la sesión de control en el Senado-; por tanto… imaginación».
El Ejecutivo ya había dejado claro hace poco más de una semana, tras la última reunión del Consejo de Ministros, que en tanto el presidente de la Generalitat no renuncie al empeño de celebrar su consulta no cabe ningún tipo de diálogo. Y, de hecho, a pesar de que tanto Rajoy como la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, viajan esta semana a Barcelona, la Generalitat ha descartado ya que vaya a haber encuentro alguno. Con su último mensaje, sin embargo, el jefe del Gobierno va algo más allá porque de alguna manera endosa en exclusiva al gobernante catalán la tarea de encauzar el ansia independentista.
Rajoy insistió en que ha hecho todo lo que estaba en su mano para mejorar la situación de los catalanes y del resto de los españoles en un contexto de grave crisis económica. Y frente a los reproches del senador nacionalista Josep Lluis Cleríes, volvió a poner sobre la mesa las ayudas financieras destinadas a las autonomías en apuros.