Los cuatro de Liverpool
Los amplios pasillos del gigantesco hotel Auditorium, donde el PSOE ha celebrado su congreso extraordinario, se convirtieron en plató para una de las escenas de unidad que el partido ha buscado al final de su cónclave, simbolizada en sus cuatro ex secretarios generales caminando juntos hacia el plenario.
Felipe González, Joaquín Almunia, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba salieron a un tiempo del salón Liverpool, donde este fin de semana se cocieron las listas de los órganos de dirección del partido, entre aplausos de militantes e infructuosos intentos de la prensa por recabarles unas palabras.
«¡Zapatero, el de la igualdad!», gritó alguien mientras el último presidente del Gobierno socialista avanzaba hacia el auditorio donde se iba a clausurar el congreso, conversando con Rubalcaba, y con González y Almunia al lado.
El sábado Rodríguez Zapatero faltó en la inauguración del cónclave socialista, ausencia que más de uno atribuyó a desavenencias con Pérez Rubalcaba a la hora de avalar a miembros de la nueva ejecutiva, y por ello la imagen de ambos tenía especial valor.
El encuentro del nuevo secretario general con sus antecesores se escenificó dentro del plenario, en primera fila; allí los abrazó uno por uno, con todo el auditorio en pie y volcado en una ovación que se prolongó cuando los cinco subieron al estrado ante el clamor de los asistentes.