Sánchez ofrece a Mas una reforma pactada que evite la fractura social
El Gobierno catalán valora la propuesta pero reitera que no cambiará sus planes.

Artur Mas recibió ayer en el Palau de la Generalitat al líder del PSOE, Pedro Sánchez.
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ofreció ayer al presidente catalán, Artur Mas, una reforma federal pactada para el encaje de Cataluña en España que evite la «fractura social» que supondría la consulta soberanista.
La primera reunión entre ambos dirigentes, en el Palau de la Generalitat, ha servido para que Sánchez propusiera a Mas una «salida dialogada» y defendiera que «ningún Gobierno tiene derecho a quebrantar la ley ni obligar a elegir a los catalanes entre dos identidades».
El Gobierno catalán, por medio de su portavoz, Francesc Homs, ha valorado la propuesta socialista frente al «inmovilismo» del PP, si bien ha reiterado que no cambiará sus planes de convocar la consulta soberanista.
«Le he presentado una solución constructiva, abierta y viable, una solución para el acuerdo —dijo Sánchez al término de la reunión—. Nuestra propuesta pasa por renovar el marco de convivencia común que nos dimos los españoles en el 78 y reformar la Constitución en una dirección federal, que reconozca la singularidad de Cataluña y al mismo tiempo clarifique y fortalezca los lazos que nos hacen más fuertes».
Admitiendo que la «encrucijada» actual solo «puede superarse con voluntad, arrojo y liderazgo político constructivo, capaz de aportar soluciones novedosas», Sánchez propone «abandonar las trincheras y monólogos cruzados en los que viven instalados el Gobierno central y el catalán, que solo han conseguido enquistar el problema —afirmó—».
«Desgarro» y «fractura»
«Ningún responsable puede permitirse quedarse cruzado de brazos ni tirar la toalla», más aún ante el «desgarro» y la «fractura» que «puede llegar a producirse», dijo Sánchez en su posterior comparecencia ante los medios tras reunirse con Mas. Por ello tramsmitió a Mas que el PSOE siempre estará a favor de soluciones que faciliten la «concordia y el entendimiento» y en contra de «todo lo que rompa la convivencia», lo que resumió con una frase: «Primero el acuerdo y luego la votación. Sí a la votación para el acuerdo y no a una votación que haga fracturar». «No negamos la votación, sino que decimos que se debe producir en los cauces de la Constitución —dijo—. El derecho a decidir, en los países democráticos, es la ley, solo existe democracia dentro de la ley democrática.