Mas asegura que se votará, pero deja entrever que no cometerá ilegalidades
El día después de la gran movilización del soberanismo en el centro de Barcelona, en la que cientos de miles de personas reclamaron la consulta y la independencia, el presidente de la Generalitat recogió el guante que le tendió la gran ola independentista, le exigió que no se arrugue y ponga las urnas, y afirmó que Cataluña votará «seguro». Su compromiso pareció contundente, en línea con lo que esperaba la marea amarilla y roja que abarrotó la capital catalana.
Pero una vez más, el dirigente nacionalista echó mano de la ambigüedad y de la misma manera que dijo que «la determinación de ir adelante es muy grande», que mantiene intacta su hoja de ruta hacia la consulta y que todo está dispuesto para la votación, también dejó entrever que no es partidario de celebrar un referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional, como se prevé que ocurra una vez que el Gobierno recurra la ley de consultas y el decreto de convocatoria. «Votaremos seguro, otra cosa es en qué condiciones», matizó. En una misma frase, el presidente de la Generalitat contentó a los que le piden que saque las urnas a la calle y dio a entender que podría convocar elecciones anticipadas.
Y además, en contra de las demandas de buena parte del independentismo, tanto Esquerra, la CUP, como la Asamblea Nacional Catalana y Ómnium Cultural, que le exigen que celebre la consulta diga lo que diga el tribunal, insistió en que la votación tiene que hacerse «bien» porque si no es así el ‘bumerán’ se puede volver en contra del movimiento soberanista. «Un referéndum se hace para saber la opinión mayoritaria de la gente. Pero para que tenga toda la validez aquí y fuera debe tener todas las garantías democráticas», afirmó en una entrevista en Rac-1.
El presidente catalán se siente reforzado por el éxito de la movilización.