Esquerra congela su pacto de estabilidad con CiU
La ruptura de la unidad del bloque en favor del referéndum, que pone en riesgo el proceso soberanista catalán, ha dejado muy tocado también el pacto de estabilidad que Artur Mas y Oriol Junqueras suscribieron hace dos años. La primera consecuencia de este distanciamiento ha sido que CiU se ha quedado en minoría en el Parlament y no encuentra aliados para aprobar los Presupuestos de 2015.
Mas tiene asumido que podría verse obligado a prorrogar las cuentas, como ya tuvo que hacer con las de 2013. Esquerra, su socio hasta la cumbre soberanista del lunes pasado, ha congelado la negociación de los Presupuestos a la espera de saber si Mas hará o no una auténtica consulta secesionista el 9-N.
Mas está solo y a día de hoy la estabilidad de su gobierno depende de una Esquerra que le pide que para volver a darle apoyo tiene que recuperar la consulta original y que si no es así lo puede abandonar el 10 de noviembre. El PSC se volvió a ofrecer como socio el miércoles, pero la Generalitat negó ayer que vaya a negociar con los socialistas. «No tendría ninguna coherencia porque el partido socialista está en las antípodas de lo que estamos haciendo», afirmó Francecs Homs. Desde las filas del PSC también apuntan que es improbable.