Esquerra reclama elecciones constituyentes
Al día siguiente de la consulta del 9-N, Esquerra rechazó la idea de Artur Mas de iniciar una nueva negociación con el Gobierno para celebrar un referéndum de verdad y exigió al presidente de la Generalitat que convoque elecciones con el objetivo de declarar la independencia cuanto antes.
La formación republicana -igual que Iniciativa y la CUP- se esforzaron en presentar el resultado de la jornada del domingo como un éxito colectivo del frente soberanista y criticaron que Mas intente capitalizar el rédito político. En la filas independentistas temen que el presidente de la Generalitat pueda incluso girar las encuestas que en estos momentos son favorables a ERC de forma amplia. Esquerra se opuso también a la lista unitaria que propone Mas para las plebiscitarias, aunque el partido liderado por Oriol Junqueras sí cree que tras los comicios sería necesario un gobierno de concentración para declarar la independencia. «El mandato de la ciudadanía fue claro: tenemos que abrir un proceso constituyente que nos lleve a la construcción de un nuevo estado», afirmó la número dos de ERC, Marta Rovira.
Iniciativa, en cambio, evitó reclamar elecciones, como venía haciendo en las últimas semanas. Tras el 9-N, los ecosocialistas abogaron por un referéndum para solventar el encaje político de Cataluña e instaron a Mas a que presente los Presupuestos, una patata caliente para el presidente de la Generalitat, pues se ha quedado sin apoyos parlamentarios. Para la CUP, la votación del domingo puso en evidencia que la «opción mayoritaria del país se llama independencia». «Más de 2,3 millones de catalanes han impugnado la suspensión del Tribunal Constitucional. Sigue más abierta y más arraigada que nunca la lucha por la libertad política y por la autodeterminación», dijo David Fernández. CUP también pidió elecciones y se desmarcó del frente soberanista en el que ha estado integrado durante más de un año y que tuvo su colofón el domingo en un efusivo abrazo entre Mas y Fernández. Toca «ejecutar» la independencia, CiU no es un actor válido para ello, aseguraron desde la formación de la izquierda independentista.
Se presentan semanas de alto voltaje en Cataluña, que serán miradas con lupa por la Asamblea Nacional de Cataluña y Ómnium. Como ya hicieron durante la campaña del 9-N, presionaron a Mas: «No podemos perder el tiempo», dijo Carme Forcadell.