El Gobierno compara la estrategia de Mas con los regímenes fascistas
El Gobierno aprecia tintes totalitarios en las palabras de Artur Mas sobre la prevalencia de la legitimidad democrática de un pueblo sobre la legalidad del estado de derecho. El ministro de Justicia recordó que ese comentario del presidente catalán «tiene antecedentes de infausto recuerdo en el siglo XX». Rafael Catalá no quiso poner nombre a esos antecedentes porque «todos los conocen», en evidente alusión a la eclosión en el siglo pasado del movimiento nacionalsocialista en Alemania y fascista en Italia.
«Fuera de la ley no se puede hablar de nada», afirmó con rotundidad el ministro que exteriorizó el profundo enfado gubernamental con el comentario del presidente de la Generalitat, quien el lunes defendió que las decisiones políticas avaladas por una mayoría parlamentaria no deben ser respondidas con demandas ante los tribunales. Que es lo que ha ocurrido con la votación independentista del 9-N en Cataluña, que motivó la presentación de una querella por parte de la Fiscalía contra Mas y dos consejeros.
Catalá advirtió que decir que los tribunales no pueden intervenir en la política porque son «algo distinto» es «una idea letal» para el sistema democrático. «Sin respeto a la ley -prosiguió- la política desaparece de un plumazo y con ella desaparece la democracia». Y eso, «aunque pueda parecer algo grandilocuente, es lo que nos estamos jugando».
El ministro defendió la vía del diálogo para acercar posturas en el conflicto catalán, pero «no opongamos una cosa con la otra» porque justicia y política «no son excluyentes».