Envían a prisión a siete de los presuntos yihadistas españoles
El líder de la célula elaboró un texto con amenazas al rey.

La policía detuvo el pasado viernes a una presunta célula yihadista distribuida por España.
El juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez envió ayer a prisión incondicional sin fianza a siete de los ocho presuntos miembros de una célula yihadista detenidos el viernes en Ávila, Barcelona, Girona y Ciudad Real, dedicada a la propaganda radical y a captar terroristas para cometer atentados.
El magistrado les ha imputado un delito de pertenencia a organización terrorista y otro de enaltecimiento tras tomarles declaración desde las 9.00 horas hasta pasadas las 16.30, según fuentes jurídicas. La Fiscalía ha pedido para siete su ingreso en prisión incondicional. Y el octavo ha quedado en libertad por orden del juez.
Los detenidos fueron seis hombres y dos mujeres, todos españoles y cinco de ellos de origen marroquí. La mayoría de los arrestos, seis, se produjeron en Cataluña, cinco en municipios de Barcelona (Hospitalet de Llobregat, Terrassa, Piera y Malgrat de Mar) y uno en Girona (Figueras), mientras que las otras dos detenciones se hicieron en la localidad abulense y en Fuente del Fresno, en Ciudad Real.
Según informó el viernes el Ministerio del Interior, los ocho formaban parte de una célula «deslocalizada y autónoma», aunque perfectamente organizada y a las órdenes de la organización terrorista Daesh, también autodenominado Estado Islámico (EI). Interior destacó que se trata de la primera operación policial en la que se logra desarticular un grupo yihadista de propaganda radical que difundía el ideario terrorista entre inmigrantes o españoles de origen marroquí, con el objetivo de radicalizar comunidades, captar adeptos para enviarles como combatientes a Siria e Irak, así como incitar a la comisión de acciones terroristas en España.
Apoyo al salafismo
El presunto líder de la célula local vinculada al Estado Islámico (Daesh), desarticulada el pasado viernes en diversos puntos del país, era el responsable de elaborar y editar material audiovisual en apoyo al salafismo yihadista con el objetivo de difundir el «terror informativo» en internet, según fuentes judiciales.
Este hombre llegó a colgar un vídeo en una página web donde grababa a su hijo de apenas dos años respondiendo, a preguntas del padre, que de mayor «quería ser yihadista»; al tiempo que identificaba en la pantalla del ordenador al jefe de Daesh en Siria e Irak, Abú Bakr al-Baghdadi, y le lanzaba besos a requerimiento de su padre.
Al detenido también se le incautó un video titulado ‘Entrenamiento del Estado Islámico en España’, donde aparece realizando prácticas de artes marciales, y reconoció en su declaración judicial que tenía un texto con amenazas al rey y a su familia. Del mismo modo, en la investigación se constata una conversación telefónica donde reconoce trabajar para el líder del Daesh.
El auto del juez describe esta nueva forma de terrorismo, el «yihadismo violento», que surge ante la dificultad con la que se encuentra Al Qaeda para organizar atentados terroristas en Occidente. Así, recurre a jóvenes musulmanes afincados en países occidentales, muchos de ellos incluso poseen la nacionalidad del país donde residen. Se les instruye presencialmente o a través de internet sobre cómo cometer un atentado o les incita a marcharse a zonas de Oriente donde se les forma para regresar a Occidente.