Barcelona homenajea a las víctimas del avión accidentado en Los Alpes
Los reyes presiden un funeral que congregó a 1.500 personas en la Sagrada Familia.

Los reyes acudieron ayer al homenaje que tuvo lugar en la Sagrada Familia de Barcelona.
Un emotivo y multitudinario funeral, con casi 1.500 asistentes, entre ellos los reyes y las principales autoridades, se celebró ayer en la Sagrada Familia de Barcelona para rendir homenaje a las 150 víctimas del avión de Germanwings que se estrelló el 24 de marzo en los Alpes franceses.
Al funeral, oficiado por el arzobispo-cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, asistieron el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, acompañados por sus respectivas esposas, además de otros presidentes autonómicos —como el de Castilla y León, Juan Vicente Herrera—, y los presidentes del Congreso, del Senado y del Tribunal Constitucional.
Unos 600 familiares de las 52 víctimas que vivían en España, la mayoría en Cataluña, asistieron a la ceremonia, además de los alumnos del instituto Giola de Llinars del Vallès (Barcelona), donde estuvo un grupo de alumnos alemanes de Haltern am See que murieron cuando regresaban a sus casas tras un intercambio escolar.
Los alumnos portaron 150 velas, una por cada víctima, que han depositado en las escaleras del altar de la basílica de la Sagrada Familia.
En su homilía, Martínez Sistach, que tuvo palabras de recuerdo para las víctimas del terremoto del Nepal y de las pateras del Mediterráneo, subrayó que «llevamos en el corazón» el dolor por las víctimas.
«Llevamos en nuestro corazón —de una manera muy especial sus familiares y amigos— el dolor por la muerte de estos queridos hermanos. Todos deseamos encontrar en la plegaria el consuelo y la paz que Dios nos puede dar en estos momentos de sufrimiento, de manera muy especial a vosotros queridos familiares», dijo Sistach dirigiéndose a los casi 600 familiares que han acudido al acto.
«Siempre estamos en las manos providenciales de Dios», indicó el prelado, que subrayó que «la muerte violenta y repentina de nuestros queridos hermanos podría paralizar la vida de quienes les aman muchísimo», pero ha animado a refugiarse en «amar a Dios y amar a los hermanos, esperando con la ayuda y la misericordia del Señor encontrarnos un día con ellos en la Jerusalén celestial».
Los reyes, el cardenal Sistach, Mariano Rajoy, Artur Mas, y los tres representantes evangélico, judío y musulmán dieron el pésame uno por uno a todos los familiares que acudieron a la solemne ceremonia celebrada en la Sagrada Familia, en uno de los momentos más emotivos vividos en el templo de Gaudí. Los reyes de España se detuvieron especialmente con los familiares de las víctimas más afectadas.