Diario de León

ANTONIO SILVÁN / Candidato del PP en León

«Tenemos que creernos el potencial de León y ponerlo en valor fuera»

Habla de sí mismo como si fuera otro para enfatizar una postura. «Todo el mundo que conoce a Antonio Silván sabe que en su ADN está el acuerdo», recalca. Esa tercera persona es el candidato al consistorio y a su vez el cabeza de lista a las Cortes por el PP: el ex consejero al que Herrera fía su victoria en León. «Convenimos que era lo mejor y no lo dudé», admite

Silván en la barbería de la Avenida de Roma donde se corta el pelo, como hacían su abuelo, su padre y ahora también su hijo

Silván en la barbería de la Avenida de Roma donde se corta el pelo, como hacían su abuelo, su padre y ahora también su hijo

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ÁLVARO CABALLERO | LEÓN
León

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«¿Cómo te lo corto?», pregunta Fernando. «En silencio», contesta irónico el cliente, que frecuenta la misma barbería a la que fue su abuelo, su padre y ahora también su hijo. El cliente esta mañana es Antonio Silván (León, 1962) candidato a alcalde de la capital leonesa y cabeza de lista a las Cortes. Silban las tijeras.

—¿Cómo lleva esa ilusión que tanto propugna en campaña?

—A tope, sigo cargado de fuerza e ilusión por mi León.

—¿Cree que ese mensaje es el adecuado en una ciudad con el nivel de paro que tiene?

—Bueno, yo quiero trasladar esa fuerza e ilusión a todos los leoneses y continuar trabajando en esa línea a partir del día 25. Todas las ideas, medidas, proyectos y planteamientos tienen el objetivo claro del empleo: generar actividad para crear empleo. Ojalá todos los leoneses salgan cada día a trabajar a la calle y también disfruten de su ciudad. Lo he dicho muchas veces: no hay mejor política social que el empleo. En este sentido todas las políticas que vamos a desarrollar desde el Ayuntamiento, desde la capacidad que tiene pero también con el complemento de otras administraciones, van dirigidas al empleo.

—Todo el mundo lo lleva en el programa, pero ¿cómo se genera ese empleo?

—En primer lugar, absoluta complementariedad y puertas abiertas con el resto de administraciones. En segundo lugar, manteniendo una absoluta sincronización con los creadores del empleo, porque las administraciones no creamos el empleo, sino que lo hacen los empresarios. Y, por supuesto, potenciando lo que es una seña de identidad de Antonio Silván: ese diálogo con los agentes económicos y sociales. También, cambiando la burocracia por facilidad para los empresarios, autónomos y quienes quieran crear actividad, siendo más ágiles en la concesión de licencias, sustituyéndolas por declaraciones responsables de quien va a abrir y luego comprobándolas. Ofreciendo la oportunidad que da León con su suelo empresarial, industrial y tecnológico a los empresarios. León tiene una situación privilegiada: dentro de dos días vamos a estar a una hora y 45 minutos de Madrid. Un empresario podrá estar aquí siendo más competitivo porque el suelo es más barato, porque sus trabajadores pueden tener gastos de familia más asumible...

—Su presidente autonómico le manda aquí como el consejero que lleva 12 años en la Junta y, sin embargo, sus oponentes lo aprovechan para decir que no ha hecho nada por León.

—Yo de los contrarios no entro a valorar; tracé una línea roja de no al insulto. En relación a la primera parte, es fruto de una conversación larga con el presidente Herrera y convenimos que era lo mejor para León. Yo no dudé ni un minuto de que así es. A partir de ese momento trabajar por los leoneses es mi objetivo. A diferencia de otros yo sí quiero ser alcalde de todos los leoneses, no de la mayoría. Ofrezco fuerza, ilusión, esas puertas abiertas con otras administraciones, con las consejerías, con los ministerios, con Europa, y se lo ofrezco a los leoneses. Yo quiero dar a León toda la fuerza que yo tengo, toda la experiencia y colocarlo en el puesto que se merece, de referencia nacional e internacional porque los elementos los tenemos ahí y las infraestructuras son privilegiadas.

—¿Pero qué contesta a quien le dice que no ha hecho nada por León?

—Que falta totalmente a la realidad. No soy yo quien tiene que hablar de los que ha hecho aquí la Junta. Dónde está el hospital, dónde están los centros educativos, dónde está San Isidoro, dónde está la Catedral, dónde está el cruce de Michaisa, dónde está Puerta Castillo... Son tantas las cosas. Es verdad que puede haber sombras, pero también hay muchas luces. Es de necios no reconocerlo, pero no voy a entrar en ese planteamiento. Yo quiero ser un revulsivo para León.

—¿Y dónde está el AVE?

—A punto de llegar.

—¿Y la integración?

—También a punto de iniciarse. No lo digo yo, sino que lo dijo la ministra aquí hace muy pocos días. Se ha dado una solución a un problema que generaron otros: la estación en fondo de saco. Ha sido la ministra Ana Pastor con un planteamiento de absoluta sensibilidad y receptividad respecto, entre otros, al planteamiento que ha hecho Silván. Los proyectos están ahí, en meses se iniciarán las obras. Se garantiza con ello que no va a haber brecha ferroviaria, que no va a haber estación en fondo de saco y que se garantiza la centralidad de la estación que se puso en duda; el AVE tiene un sentido si llega al centro de la ciudad.

—Habla del fondo de saco, pero usted estuvo en los consejos de administración en los que se aprobó como solución provisional para poder soterrar.

—Un consejo se rige por mayorías. Las decisiones que se toman estaban totalmente respaldadas por el Gobierno de José Blanco, Víctor Morlán...

—No mostró discrepancias.

—Se mostró que la estación no se podía convertir en definitiva, sino provisional. Pero de la noche a la mañana desaparece el proyecto porque se planteó sobre unos cimientos irreales: que se financiaría con el desarrollo urbanístico del entorno. Lo avisamos: esa estación se convertiría, si no había verdadera voluntad política, que ha sido la de Ana Pastor, en solución definitiva.

—Son los mismos cimientos que se mantienen en Valladolid, donde no se ha disuelto la sociedad de integración.

—Vamos a ver. En este caso la actuación va a ser financiada íntegramente por el Gobierno. ¿Qué mejor para los leoneses? Hemos conseguido que lo financie Fomento y que ningún leonés tenga que poner ni un euro. Para eso no es necesario una sociedad.

—En Valladolid la mantiene.

—Se disolvió porque era un centro de gasto, no de inversión.

—Como allí.

—No, porque en Valladolid se desarrolló un plan para los terrenos y con las plusvalías abordar la integración. En León se paró el desarrollo urbanístico y, en consecuencia, no tenía razón de ser la sociedad. En Valladolid hay unos terrenos que se pueden vender. En León no se va a poner un euro y eso se debe a la gran sensibilidad de la ministra y al planteamiento que especialmente se ha dado desde la Junta.

—No se puede comparar la integración de Valladolid, que es más ambiciosa.

—Perdón, perdón, perdón... Es que en Valladolid la ciudad es mucho más extensa, atraviesa absolutamente. No es lo mismo que si atravesara Ordoño. Insisto, en León no cuesta un euro. Nos tenemos que felicitar, yo me felicito, y agradezco a la ministra la sensibilidad que ha mostrado.

—Pues ha tardado 4 años en mostrarla, al igual que en Feve.

—Se ha abordado la situación cuando ha habido dinero, cuando hay posibilidad de ejecutar. Ya estamos cansados de proyectos que no se ejecutan. Cuando ha habido dinero hemos venido a dar la cara. De la misma manera que en Feve, donde Pastor también dijo que se iniciará en breve porque se habían solucionado los problemas administrativos de un modificado a coste cero.

—Llevan más de dos años para solucionarlo.

—Bueno, bien... Yo no miro atrás, miro adelante. Sé que en León también se garantiza la centralidad de la estación de Feve y adecentar todo el trazado, muy especialmente en La Asunción y San Mamés. Yo el otro día estuve pateando esas calles y los vecinos decían ‘ahora sí creemos en la ministra’.

—Se lo dirán a usted. Otros dicen que no se creen ya nada.

—Bueno, lo veremos en las próximas semanas.

—No ha hablado de Torneros. ¿Hay que redimensionarlo?

—La razón de ser de Torneros era trasladar talleres y depósitos para dejar ese suelo para viviendas. Se empezó la casa por el tejado: se empezó a comprar suelo por Sepes, se expropió... Y de repente se paraliza el traslado y se siguió comprando terreno. Alguien tendrá que explicar un día por qué. Torneros tendría razón de ser si se traslada, pero el suelo está comprado. Hemos conseguido que Castilla y León incluyera León en el corredor prioritario para obtener fondos europeos, que no es un eje lineal sino un espacio que va desde el Musel hasta el límite con el sur. Quien tiene que desarrollar Torneros son proyectos empresariales, no las administraciones. Para ser proyectos empresariales, impulsados por las administraciones, tienen que ser viables. ¿Qué empresarios quiere desarrollar en un suelo que cuesta 175 euros por metro cuadrado frente al suelo del entorno de León de entre 35 y 40 euros? Alguien lo tendrá que explicar. Ahora tendremos que ser capaces de que se reduzca ese precio, que será difícil porque se compró cuando era muy elevado.

—El precio lo pone Sepes, que es una entidad pública.

—Sí, a ver cómo lo resuelve. Tenemos que ser capaces de llevar proyectos empresariales y obtener dinero de Europa. Ahí estamos abiertos absolutamente a todo, pero el desarrollo tiene que ser empresarial, del sector, privado, acomodado a la realidad. Ojalá podamos utilizar ese suelo, porque significaría que hay actividad. Hay que ser rigurosos porque ya está bien de utilizar Torneros como arma política.

—Habla de la parte logística, pero también hay una parte ferroviaria, en terrenos de Adif, para crear unos talleres fuertes que compitan con Miranda, con Valladolid, con Galicia .

—Sí, pero hoy la solución se da de momento para mantener como está.

—¿Entonces no se van a trasladar?

—Vamos a ver, el proyecto no es de Antonio Silván...

—¿Pero cuál es su idea?

—Vamos a ver cómo se desarrolla el proyecto. Ojalá significara que puede quedar libre el suelo para desarrollo residencial y de equipamientos. No voy a hablar de futuro sin conocer el presente, cómo queda todo ese espacio.

—Los trabajadores de los talleres están preocupados.

—Todo lo que sea generar actividad será atendido por Antonio Silván, que no le quepa la menor duda a nadie.

—Una de las bases de su programa es el turismo. ¿Cómo traerá gente?

—Marca León.

—¿Qué es eso? Suena etéreo.

—No, no. En marca León confluye el AVE, el turismo, la cultura, el patrimonio, la gastronomía, el comercio, los empresarios... Todo lo leonés. Tenemos los elementos objetivos: el santo grial de la Catedral, el santo grial de San Isidoro, el santo grial de la calle Ancha, el santo grial de San Marcos... Tenemos que ponerlo en valor con los leoneses, pero sobre todo tenemos que vendernos fuera de aquí. Se lo decía el otro día a la junta mayor de la Semana Santa que me gusta mucho ver los carteles en los escaparates, pero me gustaría muchísimo más verlos en Madrid, en Londres, en París o en Nueva York. Quiero poner a León en el mapa del turismo, de la cultura, del patrimonio... Eso lo hago desde León pero fuera de León. Tenemos la oportunidad. Esa hora y 45 minutos que le va a permitir a una persona que llegue a Madrid o a un madrileño venir el viernes por la tarde, disfrutar de León, de la provincia, irse a Picos, a las Médulas, a comer un cocido maragato, a las Cuevas de Valporquero, dormir en León, disfrutar del comercio, de la gastronomía y volverse a Madrid; y al día siguiente en el centro de trabajo. El efecto llamada es fundamental. Tenemos un potencial que nos lo tenemos que creer. Yo me lo creo y tenemos que ponerlo en valor fuera de León, con la marca León, que no es un logo, sino todo lo que decíamos antes. También tenemos el León idiomático. Es la ciudad adecuada porque es cómoda, con cultura, ocio, universidad. Tenemos una joya que hay que seguir puliendo, coordinarla, proyectarla, difundirla y aprovecharnos de ella.

—¿Y el aeropuerto?

—Quiero que esté lleno de pasajeros, pero de fuera.

—¿Cómo?

—Generando la demanda, siendo atractivos, poniendo la marca León en Londres, en Madrid, en Barcelona, en Mallorca... Quiero que la gente lo utilice para llegar, no para salir.

—Y esto que tenemos en su mayoría hace dos siglos, ¿por qué no se ha aprovechado?

—El retrovisor para los coches. Yo voy a hablar de futuro. En otros momentos se estaba pendiente de infraestructuras, había otros planteamientos. Además hay otra cosa que quiero poner en valor, lo siento: la oportunidad que tiene León de que Antonio Silván tiene las puertas abiertas en todos los sitios, en todas las administraciones; eso es un valor, intangible pero puede ser muy beneficioso. Esa secuencia entre administraciones es fundamental por el efecto multiplicador de los recursos públicos.

—¿Qué herencia deja Emilio Gutiérrez?

—Desde el punto de vista financiero y económico, difícil, pero mejor de lo que recibieron hace 4 años. Se ha hecho una gestión financiera importante que nos va a permitir construir sobre unos cimientos, no sobre un solar. Soy un convencido también de la colaboración público privada. Tengo un plan de eficiencia energética para la ciudad desde el día siguiente de ser alcalde, con inversión importante para cambiar la iluminación a coste cero, además de ahorro en la factura.

—Incide en la eficiencia financiera. ¿Por eso Agustín Rajoy es casi el único concejal que repite? ¿Es un tirón de orejas al equipo de gobierno actual?

—Para nada. A la hora de hacer la candidatura he tenido absoluta libertad. He hecho una candidatura de León , para León y con leoneses. Nadie me podrá decir que si les he preguntado si son militantes. Es una candidatura de leoneses que aportan valor. Es lo que me ha valido. Lo demás son dimes y diretes de unos y de otros. Es una candidatura potente, de lujo, trabajadora, de una tremenda complicidad. Estoy muy orgulloso de todos, desde el primero al último.

—Todos no van a entrar y 14, que es la mayoría, parece muy difícil. Si quiere gobernar va a tener que hacerlo con pactos o en minoría.

—Salgo a ganar y quiero un gobierno estable. Sé que la situación está complicada. Todo el mundo que conoce a Antonio Silván sabe que en su ADN está el acuerdo, el diálogo. Con mayoría absoluta, sin mayoría, Silván siempre apoyará cualquier proyecto que beneficie a los leoneses, venga de donde venga, siempre que sea viable.

—¿Ofrecería entrar en su gobierno a cualquier partido?

—En estas elecciones hay dos días de reflexión. El 23 y el 25 de mayo. Ése día, en su caso, determinará otros planteamientos a desarrollar para cuatro años.

—¿Ve difícil el entendimiento con el PSOE? Le han pedido que explique la posible implicación de su consejería con la trama eólica y con la empresa Collosa.

—No entro en insultos.

 

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