C's no entrará en el gobierno pero sí decidirá la Alcaldía, pone trabas a García Prieto y no descarta al PSOE
Villarroel avisa de que la presencia de Javier García-Prieto complica el apoyo al PP mientras Silván defiende que no está imputado . La candidata no se cierra a votar la investidura del socialista Diez, que necesitaría además a León Despierta o En Común.

Gemma Villarroel, que fue aplaudida, presidió la reunión que celebraron todos los concejales electos de Ciudadanos en la provincia
Seis fuerzas políticas, seis formas diferentes de sumar la gobernabilidad y dos partidos políticos con opción de promover al alcalde dibujan el escenario del Ayuntamiento de León. Un campo nunca abierto en la administración municipal en el que el fiel de la balanza queda en manos de Ciudadanos. Sólo podría gobernar el PSOE si los cuatro ediles comandados de la formación naranja quieren; sólo alcanzaría el PP la estabilidad de los catorce votos de la mayoría absoluta si la candidatura de Gemma Villarroel les da su voto, toda vez que Despierta León y León en Común descarten de inicio dar su apoyo a Antonio Silván. No entrarán en ningún equipo de gobierno, advierten, pero a su vez no descartan dar su apoyo a la investidura de uno de los dos partidos mayoritarios con «acuerdos puntuales». «Tenemos que hacer ver que nuestras políticas son las que mandan si queremos que se note el cambio», avisó ayer la cabeza de lista de la formación liderada por Albert Rivera, que hoy reunirá a su comité de pactos para marcar las líneas básicas en toda España.
El cálculo de probabilidades concede preeminencia a Silván. El PP es el único partido que, al contar con más votos que los demás, podría gobernar en solitario la administración sin necesidad de que ninguno de los demás le apoye en la investidura. No puede hacerlo el PSOE, que tendría que sumar catorce apoyos: siempre con el concurso de Ciudadanos y, a mayores, con León en Común o con Despierta León. «En principio mantenemos que se debe dejar gobernar a la lista más votada, que es lo más lógico porque es lo que ha querido la mayoría de los ciudadanos, pero primero queremos escuchar a todos para saber qué programa pretenden llevar adelante», concedió Villarroel, quien abundó en que «si los acuerdos puntuales fueran buenos» tendrían que «valorar la posibilidad de apoyar la investidura» del socialista José Antonio Diez, aunque asumió que «siempre es más complicado alcanzar un acuerdo a tres bandas». «Lo que sí que descartamos es entrar a formar parte del equipo de gobierno», concedió la candidata, a quien el resto de los concejales electos del partido en la provincia recibió ayer por la tarde con un aplauso en el encuentro mantenido en el Hotel Conde Luna.
Este apoyo en la investidura, sin entrar en el gobierno municipal con mando en concejalías, se lo cuestiona más Ciudadanos en el caso del PP. A pesar de que Silván insiste en que el juzgado anuló ya el auto de toma de declaración del concejal popular Javier García-Prieto por el caso de los créditos aprobados a Santos Llamas, a la espera de lo que diga el TSJ sobre su imputación o no como consejero de Caja España, la formación naranja insistió ayer en que una de las «líneas rojas» marcadas por Albert Rivera pasa por «no alcanzar acuerdos con gobiernos que lleven a imputados en sus listas». «Esto hace que no podamos apoyarles si no demuestran que no está imputado», recalcó Villarroel. Por si no tuviera suficiente contundencia el aviso de Villarroel a Silván, el líder autonómico de Ciudadanos, Luis Fuentes, subrayó desde Valladolid que «en la lista del PP» al Ayuntamiento de León «hay una persona imputada y tendrá que irse para llegar primero a sentarse a hablar y luego a supervisar acuerdos, porque lo que no se puede es ir en contra del ideario del partido».
Opciones matemáticas
Sin Ciudadanos, la única opción matemática para que el PP sumara la mayoría pasaría por unir a León en Común y Despierta León, con la UPL condenada a la irrelevancia en todo caso. Un tripartito que ayer rechazaron que se pueda producir los candidatos de las dos nuevas formaciones, Victoria Rodríguez y Óscar Fuentes, respectivamente. No entrarán en el gobierno municipal, según indicaron, ni tienen intención alguna de promover con su voto la investidura de Antonio Silván como alcalde de la capital leonesa.
La candidata de León en Común emplazó la decisión definitiva para la asamblea que celebrarán hoy por la tarde, a partir de las 19.00 horas, en la plaza de Don Gutierre, pero avanzó que tanto el pacto como el apoyo a la investidura «no tendrían mucho sentido». «Ni siquiera nos lo hemos planteado, ni ahora que sabemos los resultados ni antes de las elecciones, pero lo veo muy difícil», insistió la cabeza de lista de la coalición, gestada desde el seno de IU, que fue más allá al en todo caso no se encuentran «en una posición de fuerza tan grande». «Hoy lo debatiremos y decidiremos», anunció.
Aunque Despierta León también tendrá que someter la política de pactos al acuerdo en la agrupación de electores, pero no al círculo de Podemos a pesar de que los miembros de la candidatura forman parte de él, Óscar Fuentes ya adelantó ayer que «el PP lleva demasiado tiempo» en el gobierno, lo que ha terminado por determinar «un tejido empresarial maltrecho y una población envejecida por la fuga de jóvenes». «Es mejor quedarse fuera que llegar al poder de cualquier manera», asentó el candidato de la formación, que cuenta con dos concejales en el arco político de 27 representantes del consistorio de la capital leonesa, al tiempo que insistió en que «es mejor para la ciudadanía que se presenten las propuestas de una en una». «Habrá que ver más adelante. Tenemos que seguir hablando, aunque está difícil», concedió al ser insistido sobre la opción de dar los apoyos que podrían hacer que saliera adelante la investidura de Diez.
Sea como sea la suma final, la coincidencia de intenciones de los tres nuevos partidos, que rechazan entrar en el equipo de gobierno, hará que el funcionamiento del consistorio de la capital leonesa tenga que someterse a acuerdos puntuales. Cualquier gestión, proyecto o medida que se implante, sea Silván o Diez al final quien se siente en la Alcaldía, necesitará un equilibrio de negociación que puede ser diferente en cada caso.