Universalidad y equidad
Calidad, universalidad, equidad, proximidad y sostenibilidad, son retos que deberá afrontar el Sistema de Servicios Sociales en los próximos años. En España, en los últimos treinta años se ha logrado un avance significativo en el proceso de implantación de los Servicios Sociales, como expresión de una voluntad democrática y social. Siendo estos considerados como el cuarto pilar fundamental del sistema de bienestar en nuestra sociedad.
Los cambios sociales experimentados actualmente y la evolución de las políticas sociales, demandan un sistema de servicios sociales de responsabilidad pública, que atienda con garantías de suficiencia y sostenibilidad las necesidades de las personas, cubriendo sus carencias y desarrollando sus potencialidades, a la vez que consigue incrementar el nivel de calidad de vida de aquellos.
Se supera así el modelo de servicios sociales de carácter asistencial avanzando hacia un sistema en el que, aquellos que tengan el carácter de esenciales, se configuren como auténticos derechos subjetivos de todos los ciudadanos, exigibles ante los poderes y administraciones públicas y, en su caso, ante los órganos jurisdiccionales, como garantía máxima de su reconocimiento, respeto y protección.
Los servicios sociales en España se organizan siguiendo las normativas de las «leyes de servicios sociales» de las diferentes comunidades autónomas. Concretamente en León tiene su aplicación la Ley 16/2010, de 20 de diciembre, de Servicios Sociales de Castilla y León.
La profesión del Trabajo Social ha sido tradicionalmente, defensora de la garantía de cumplimiento de los derechos humanos y la justicia social, tal y como manifiesta la definición internacional de la propia profesión. Siendo el Colegio Oficial de Trabajo Social, el órgano de carácter representativo de ésta, desde el que se apoya la especialización y cualificación de los profesionales para la existencia de un ejercicio profesional de calidad; y donde se canalizan eficazmente todos los esfuerzos, con el afán de garantizar un futuro más próspero para todos.
No cabe duda del papel que se desempeña, desde la estructura profesional, para mostrar a la ciudadanía y a las instituciones el posicionamiento del trabajo social en los diferentes temas de actualidad, en asuntos referentes al ámbito de los Servicios Sociales, promoviendo la formación, fomentando la investigación y la divulgación de conocimientos que puedan contribuir a la mejora de las condiciones económicas, sociales y culturales de las personas y sectores menos favorecidos de la sociedad, e impulsando la mejora de la calidad de vida y del medio ambiente.