Diario de León

Sanidad planea destinar el 20% del dinero a asistir pacientes en casa

El Hospital se lleva el 80% del gasto sanitario en León. El futuro pasa por invertir un 20% de ese presupuesto en tratar al paciente en su domicilio.

Los nuevos tratamientos están individualizados, actúan sobre dianas concretas y León incrementa su apuesta por los medicamentos biológicos.

Los nuevos tratamientos están individualizados, actúan sobre dianas concretas y León incrementa su apuesta por los medicamentos biológicos.

Carmen Tapia
León

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León destina una media de 1.346 euros en curar las enfermedades de cada paciente de la ciudad. Casi cuarenta millones anuales en tratamientos. El gasto se habrá duplicado en 2020 por el aumento de la esperanza de vida y cronificación de las enfermedades, el incremento de la innovación tecnológica y la inversión en una mayor formación de la población. La recuperación de la economía llevará asociada la adaptación del sistema a las nuevas necesidades asistenciales.

León es una ciudad envejecida. Esta realidad hace que la mayoría de los recursos sanitarios se dirijan en el futuro a la atención de los pacientes crónicos, 10.000 en el municipio, de los que 3.176 pacientes tienen más de tres enfermedades y que motivan el 70% de los ingresos anuales en el Hospital de León. La estrategia, que ya ha comenzado, consiste en destinar más recursos a la atención domiciliaria donde médicos de familia y enfermeras, uno de los principales sustentos del sistema que se está diseñando, son los pilares básicos. La idea con la que trabaja la Gerencia del Hospital de León es que aproximadamente el 20% de su presupuesto anual—el Hospital de León gasta el 80% de todo el presupuesto en sanidad del área de León— se destine a potenciar la atención a los pacientes crónicos en su domicilio. Las unidades de continuidad asistencial permiten ya el control de algunos pacientes en sus casas. «Actualmente, el 40% de la cirugía que hacemos ya es ambulatoria. La idea es hacer más y reducir estancias, con la consiguiente disminución de camas».

Trobajo, Condena, Eras de Renueva, Palomera y José Aguado ya las han puesto en marcha. El resto de los centros de salud las implantarán progresivamente.

El futuro está en el desarrollo de las unidades de coordinación asistencial de apoyo para facilitar el acceso ágil de los pacientes entre los médicos de los centros de salud y los especialistas del Hospital, consultas de alta resolución (exploración, diagnóstico y tratamiento en el mismo momento) y unidades de diagnóstico rápido.

Pero la filosofía choca con la realidad. A la sanidad leonesa le resulta difícil controlar las listas de espera. 3.225 personas aguardan para entrar en el quirófano una media de 63 días, aunque, según los datos de la Consejería de Sanidad, ningún caso grave espera más de 30 días. Una lista «insoportable» para los sindicatos sanitarios que acusan a la Junta de reducir la lista contratando operaciones con las clínicas privadas en lugar de incrementar los recursos en la pública.

La dependencia histórica de los centros privados se redujo drásticamente en el año 2011, con la eliminación de los conciertos, a los que sólo se recurre puntualmente. La excesiva apuesta de las clínicas privadas por la concertación de servicios llevó a la quiebra a un centro emblemático, la clínica Lopez Otazu, y ha colocado en una situación difícil a las cuatro que ofertan servicios privados en el municipio: San Juan de Dios, Altollano, San Francisco y La Regla, que están reorganizando sus prestaciones para competir en calidad. «El futuro es complicado», explica el presidente de la Asociación de Centros y Asistencia de Hospitalización Privada, Félix Rapún. «La inversión en alta tecnología es necesaria pero es una apuesta costosa que no sabemos si tendrá un retorno». El volumen de negocio de los clínicas privadas de León, en el que trabajan 800 personas en puestos directos— ha caído un 30% en cuatro años. Las cuatro clínicas mueven una media de 30 millones de euros anuales, según Rapún, que destaca el descenso de aseguradoras. Las clínicas privadas fían su futuro, entre otras cosas, en la atención de las víctimas de los accidentes de tráfico. «Las personas que sufren accidentes de tráfico no tienen por qué ir al Hospital, pueden ir a los centros privados puesto que eso lo cubre la póliza del seguro».

La calidad asistencial pasa por la inversión en alta tecnología. La crisis ha dejado las infraestructuras sanitarias obsoletas. Sacyl ha invertido en esta legislatura 15,23 millones de euros en alta tecnología en el Hospital y está pendiente la adquisición de un fribroescan por valor de 75.000 euros y la instalación de un nuevo acelerador lineal por un importe de 3,35 millones.

La estrategia futura tendrá en cuenta el papel de las farmacias como un eslabón a desarrollar de la cadena sanitaria. En la ciudad hay 81 oficinas de farmacias con una distancia entre ellas de 175 metros. Reciben una media de un centenar de personas al día en busca de consejo y tratamientos.

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