El Gobierno catalán ignorará la suspensión de la Corte suprema
El Gobierno catalán mostró este miércoles su intención de «tirar adelante» con el contenido de la declaración de inicio del proceso secesionista suspendida por el Constitucional y, por tanto, su voluntad de obedecer únicamente a la Cámara catalana e ignorar las decisiones de la Corte, tal y como establece el texto anulado.
En concreto, la vicepresidenta de la Generalitat, Neus Munté, señaló que a pesar de la decisión del Constitucional, el Ejecutivo autonómico tiene la «voluntad política» de poner en marcha los trabajos de las tres leyes incluidas en el texto suspendido: la del proceso constituyente, la de la seguridad social y la de la hacienda propia. La resolución habla de 30 días para empezar los trámites legislativos y en consecuencia ese es el plazo en el que el Gobierno catalán podría incurrir en desacato. Según Munté, la Generalitat «cumplirá» y «obedecerá» el mandato democrático de la Cámara catalana porque tiene el aval de la mayoría, pese a la notificación personal a todos los cargos del ejecutivo catalán y de la Mesa del Parlamento. «Seguimos paso a paso este mandato, surgido de las urnas», apuntó.
Munté recordó además que la resolución impulsada por Junts pel Sí y la CUP se aprobó por una mayoría de diputados a favor de una resolución para iniciar el proceso hacia una república catalana y denunció que el Ejecutivo central utilice «la justicia para poner una mordaza a los anhelos de libertad y democracia de los ciudadanos de Cataluña».
La Generalitat cargó una vez más contra el Gobierno central y contra el Estado.