Rivera responderá a Sánchez que debe elegir entre «la centralidad» o Podemos
Cuando Pedro Sánchez contacte en los próximos días con Albert Rivera para tratar de convencerle de que participe en un acuerdo de Gobierno a «izquierda y derecha», un Ejecutivo liderado por él, con el apoyo de Podemos y al menos con la abstención de Ciudadanos, la contestación del líder de la formación naranja será un ‘no’ rotundo.
Rivera, nada más conocer que Mariano Rajoy renunciaba por el momento a ser el primer candidato en intentar su investidura en el Congreso, anticipó su posición en su cuenta de Twitter. Aseguró que «Sánchez debe decidir si busca acuerdos en la centralidad y el constitucionalismo o en los partidos separatistas».
Ciudadanos sólo saldrá de su ‘no’ a cualquier investidura para permitir con su abstención un Gobierno de PP o de PSOE facilitado por el otro gran partido y con un paquete de reformas y regeneración comprometido.
Si la alianza del PSOE es con Podemos sin embargo su voto será siempre un ‘no’. No sólo porque el partido de Pablo Iglesias defiende la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña y está aliado con nacionalistas, algo insoportable para un partido que se fundó para defender la unidad de España y la igualdad de los españoles en su comunidad, sino porque, además, la formación de Rivera y Podemos tienen proyectos irreconciliables.
Para Ciudadanos es intocable la economía de mercado, la vigencia de la Constitución del primer al último artículo, la pertenencia a la zona euro y los compromisos de estabilidad y de control del déficit mantenidos con la UE. Lo que ellos llaman «los pilares de la democracia española» y que creen que un Ejecutivo con Podemos pondría en peligro.
La postura de Ciudadanos, que el jueves Rivera detalló al rey durante una entrevista en La Moncloa de más de hora y media, está clara y no va a modificarse por el tobogán de acontecimientos de ayer, según indicaron fuentes de la formación.
El líder del partido centrista tiene claro que con los 40 diputados que logró el 20 de diciembre no recibió la confianza de los españoles para gobernar, que tampoco le dieron un papel determinante en la formación de Gobierno. Por ese motivo, su puesto está en la oposición, desde la que, una vez se inicie la legislatura, tratará de pactar con otras formaciones las reformas que cree necesarias para España.
Lo único que le prometió al rey es que trataría de ayudar para que PP y PSOE saliesen de su «guerra fría» y accediesen a pactar por el bien y la unidad de España.