Felipe VI inicia la segunda ronda de contactos para otra investidura incierta
El presidente del Congreso detalla al rey los líderes que acudirán a La Zarzuela.

El rey y el presidente del Congreso en el encuentro de ayer.
El rey y el presidente del Congreso despacharon ayer en poco más de media hora en el palacio de la Zarzuela el trámite de preparar la segunda ronda de contactos para la investidura. Patxi López entregó a Felipe VI la relación de 14 líderes políticos dispuestos a participar en las entrevistas. La Casa del Rey anticipó que la idea era comenzar la nueva ronda mañana, pero ayer no hubo ninguna confirmación oficial sobre fechas ni de calendario.
«Por muy corta que se quiera hacer, lleva un tiempo y unos días», comentó López en el Congreso tras la audiencia real. La previsión inicial era comenzar el miércoles para acabar el viernes con una agenda mucho más apretada para comprimir las 14 citas en 72 horas. De esa forma, el jefe del Estado podría verse en las dos primeras jornadas con diez líderes, y dejaría el viernes para los pesos pesados, Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera.
La verdad es que poco nuevo tendrán que aportar los interlocutores del rey ya que apenas han transcurrido una semana después de ser recibidos por primera vez. El nudo de la cuestión radica en las posturas que adopten Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno, por coherencia, tendría que negarse de nuevo a ser el candidato porque tiene los mismos apoyos que el pasado viernes. Es decir, los 123 diputados del PP.
Esa negativa dejaría el camino expedito al líder socialista para defender su candidatura a presidente del Gobierno. Pero Sánchez a día de hoy no tiene más apoyo conocido que los 90 parlamentarios del PSOE. Una posición peor que la de Rajoy. El secretario general del PSOE, sin embargo, no se va escudar en la falta de apoyos y aceptaría la oferta del rey para ser candidato, según sostienen fuentes cercanas al líder de la oposición. «No vamos a instrumentalizar al rey», aseguraron estas fuentes.
Sánchez llegará a la cita con el rey sin un acuerdo con Podemos o con Ciudadanos porque sólo va a moverse en esa dirección una vez que el rey le haga la oferta de la investidura. En ese supuesto el calendario es un albur porque el debate tendría lugar una vez que se cumpla un plazo razonable para llegar a algún compromiso con otras fuerzas que garantice, al menos en segunda votación y por mayoría simple, la investidura.
Los pactos, además, no van a ser cuestión de cuatro charlas dado que los acuerdos tanto con Podemos como con Ciudadanos, según admiten en el PSOE, están muy verdes y en fase embrionaria.
Por otro lado, está la dificultad añadida de que si el rey ofrece a Sánchez ser candidato a la investidura el mismo viernes, el líder del PSOE aceptará la oferta la víspera de que se reúna el Comité Federal del partido, el organismo que avala o veta los acuerdos postelectorales. Por esa razón no sería descabellado pensar que Sánchez, si recibe la oferta del jefe del Estado, aplace su respuesta unas horas hasta contar con el ‘placet’ del máximo órgano de dirección de su partido.
Felipe VI, de acuerdo a sus atribuciones constitucionales, no puede exigir nada a los aspirantes a candidato a presidente del Gobierno. Sólo puede, una vez escuchadas todas las opiniones, ofrecer la investidura a alguno de ellos, y que este la acepte o la rechace, como hizo Rajoy el pasado viernes.
Pero también puede llegar a la conclusión de que no hay ninguno con opciones de recibir la confianza del Congreso para ser el jefe del Ejecutivo y, en ese caso, podría convocar nuevas elecciones sin celebrar siquiera el debate de investidura. Otra situación inédita.
Esquerra y Bildu
Esquerra Republicana de Catalunya y EH Bildu tampoco participarán en la segunda ronda de conversaciones con el rey para preparara la investidura. Ambas formaciones, la primera con nueve diputados y la segunda, con dos, comunicaron al presidente del Congreso, Patxi López, que no incluyera a sus representantes en la relación de líderes políticos dispuestos a acudir a La Zarzuela para entrevistarse con Felipe VI.
«A los Borbones les cuesta mucho rectificar», apuntó el portavoz de Esquerra en el Congreso, Joan Tardá, en alusión a la negativa del rey a recibir a la presidenta del Parlamento de Cataluña Carme Forcadell para informarle de la investidura de Carles Puigdemont como nuevo presidente de la Generalitat.
EH Bildu tuvo la intención de participar en las primeras audiencias del jefe del Estado para la investidura, pero rectificó ante la decisión en contra de sus asambleas de militantes.