Colau impulsa un nuevo partido de izquierda para llegar a la Generalitat
Pretende aglutinar a Guanyem Barcelona, Podemos e Iniciativa per Catalunya.
La líder de Barcelona en Comú y alcadesa de Barcelona, Ada Colau.
Ada Colau no lo reconoce, pero prepara su asalto a la presidencia de la Generalitat de Cataluña. La alcaldesa de Barcelona, que también negaba cuando era activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) su intención de dar el paso a la política institucional, anunció ayer la creación de una marca electoral estable, en la que confluyan las izquierdas catalanas. Es decir, Iniciativa per Catalunya, Podemos en Cataluña, Guanyem Barcelona (el partido de Colau), Proceso Constituyente, Equo y puede que hasta partes que puedan desgajarse de la CUP, e incluso los más soberanistas del PSC.
Tomando como referencia el modelo de Barcelona en Comú (Guanyem, Iniciativa, EUiA, Podemos y Proceso Constituyente), que ganó las elecciones municipales de Barcelona el año pasado, y también En Comú Podem (los mismos, menos Proceso), que hizo lo propio en las generales en el ámbito catalán, Colau quiere consolidar un nuevo espacio político, sustentado en cuatro líneas programáticas: más protagonismo ciudadano, defensa de los derechos sociales, el referéndum de autodeterminación y lucha contra la corrupción.
Con el paso adelante de la alcaldesa de Barcelona, el independentismo corre el riesgo de perder la hegemonía política en Cataluña si las izquierdas alternativas son capaces de alumbrar ese nuevo partido, que se presentará como heredero del histórico PSUC. Colau tiene el suficiente tirón como para disputarle el liderazgo de la izquierda a Oriol Junqueras y para seguir debilitando al PSC y también como para volver a poner la defensa del derecho a decidir en el centro de la política catalana, frente a Esquerra, Convergència y la CUP, que señalan que esa ya es una etapa superada y que el objetivo próximo es la construcción de un Estado independiente.
La gran baza electoral de Barcelona en Comú y de En Comú Podem fue aglutinar a amplios sectores progresistas de la sociedad catalana, sobre todo en los núcleos urbanos, que están a favor de la celebración de un referéndum, pero no están aún por la ruptura con el resto de España. Colau habló este lunes de alianza «fraternal» de las izquierdas y recordó que en octubre de 2015 se presentó en Comú Podem, que en sólo dos meses ganó las elecciones generales en Cataluña. «Fue la victoria de una alianza fraternal, que no sólo ha puesto en el centro la cuestión de la plurinacionalidad en Cataluña, sino en todo el Estado, con un apoyo de más de cinco millones de votos para el derecho a decidir. El ciclo de cambio ha llegado para quedarse en Cataluña y España», afirmó la alcaldesa.
La idea, de momento, es solo un proyecto, que deberá ir tomando forma en los próximos meses para que una asamblea constituyente acabe tejiendo una «organización política», cuyo nacimiento está por ver si supondrá la desaparición de los miembros que la integren, aunque todos esos partidos sí dejarán de existir de facto como marcas electorales.
Así, Iniciativa per Catalunya ya no se presentará por su cuenta ni Podemos en Cataluña ni Equo ni Proceso Constituyente, que quedarían integrados bajo el paraguas de Barcelona en Común, En Común Podem, Cataluña en Común o como decidan que se llame el proyecto que liderará la alcaldesa de Barcelona.