Las víctimas muestran su gran malestar
El independentismo tributó casi todos los honores a Arnaldo Otegi, pero la visita del dirigente de la izquierda abertzale al Parlamento catalán provocó ayer una enorme bronca política. Otegi llegó a la Cámara catalana entre aplausos de los soberanistas y gritos de «asesino» por parte de un grupo de las asociaciones de las víctimas del terrorismo. Mientras se reunía con Junts pel Sí, Catalunya Sí que es Pot y la CUP en la comisión de exteriores, Ciudadanos y el PP hicieron lo propio con la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, María del Mar Blanco, y con el presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas, José Antonio Vargas. El PSC se ausentó de ambas reuniones.
Blanco afirmó que «hoy es un día triste» porque la Cámara ha dado voz a un «verdugo». La presidenta de la fundación criticó a la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, por recibir a quien el día que mataron a su hermano estaba en la playa de Zarauz como un día normal. «¿Cuál es el sentido de recibir a un terrorista que se niega a condenar los atentados?», cuestionó. A Marta Pascal, presidenta de la comisión de exteriores de la Cámara y natural de Vic (Barcelona), le recordó que este fin de semana se cumplirá el 25º aniversario del atentado de ETA contra la casa cuartel de su localidad en el que perdieron la vida diez personas, cinco de ellas niños.