Otegi anima a Podemos a ligarse al independentismo vasco y catalán
El líder de la izquierda abertzale afirma que el proceso catalán es «una lección» para Euskadi.

Otegi y la presidenta del Parlament, Forcadell. ANDREU DALMAU
c. reino | barcelona
El líder de la izquierda abertzale, Arnaldo Otegi, emplazó ayer en Barcelona a Podemos y a su versión catalana de En Comú Podem a que se sumen al frente independentista vasco y catalán cuando a partir del 26 de junio constaten que no es posible la celebración de un referéndum.
Fue durante su visita a la Cámara catalana, en el marco de un encuentro con los grupos de Junts pel Sí, Catalunya Sí que es Pot y la CUP, en la comisión de exteriores del Parlamento catalán, cuando Otegi aprovechó para trasladar a los líderes de la confluencia catalana de Podemos, Joan Josep Nuet y Alabano Dante, que no conseguirán una aritmética parlamentaria que permita la celebración de una consulta. «El Estado no a va a reconocer nunca el derecho de autodeterminación», dijo luego en rueda de prensa.
Por tanto, llegado el caso, Otegi cuestionó a los representantes catalanes de Podemos cuál sería su plan b y si se sumarían al proceso independentista. El movimiento de aproximación a los morados del dirigente vasco puede allanar futuros entendimientos entre Podemos y la izquierda abertzale después de las elecciones vascas de otoño.
Otegi fue recibido por todo lo alto por el independentismo catalán en la Cámara catalana, donde no se recordaba semejante expectación mediática desde el día que se votó la prohibición de las corridas de toros, como apuntaba un veterano político catalán. El dirigente independentista vasco se reunió con la presidenta de la Cámara autonómica, Carme Forcadell, lo que generó una agria polémica y fue motivo de duras críticas por parte de Ciudadanos, PP y las asociaciones de víctimas del terrorismo, y además pronunció una conferencia organizada por la plataforma ‘Free Otegi’. El líder de la desaparcida Batasuna precisó que no había pedido una reunión con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, consciente de que podría ocasionarle «más problemas de los que tiene».
Tras su encuentro con Forcadell y con los diferentes grupos soberanistas (Junts pel Sí y la CUP), Otegi constató que el proceso catalán, según sus palabras, es «imparable» e «irreversible» y se propuso tomarlo como ejemplo para Euskadi. «Sentimos envidia sana», afirmó Arnaldo Otegi hace dos meses nada más salir de la prisión de Logroño, donde cumplió una condena de seis años y medio por un delito de integración en banda terrorista, y lo repitió ayer tras visitar el Parlamento catalán. «Cataluña -afirmó- está siendo un referente y nos está dando una lección».
Los independentismos periféricos han intercambiado posiciones. Históricamente, el nacionalismo catalán era el que trataba de mirarse en el espejo vasco, pues consideraba que su proyecto independentista era más sólido, contaba con mayor músculo social y estaba más avanzado. Existía en Cataluña una especie de ‘vasquitis’. En cambio, desde 2012, el desafío catalán ha tomado ventaja y ahora son los secesionistas vascos quienes suspiran por un proceso a la catalana.
Otegi, que también siente envidia por la vía independentista que ha tomado Convergència, que contrapone al autonomismo del PNV, se ha embarcado en una gira que le ha llevado ya a Irlanda, Inglaterra, Bruselas y Barcelona, donde ha tratado de aprovechar su tirón mediático para hacer campaña como candidato de EH Bildu a las elecciones vascas y presentarse como el dirigente que se propone abrir un «segundo frente en el Estado español», desde la premisa que el proceso soberanista catalán marca un camino para el País Vasco.
Eso sí, la realidad sociológica es bien distinta entre ambos territorios. Según el último Sociómetro del Gobierno de Vitoria, solo el 19% de los vascos son partidarios de la secesión, cuando en Cataluña las cifras están en torno al 48%. A su juicio, Euskadi debe extraer del caso catalán dos lecciones: que la agenda política debe dirigirla la sociedad civil y que la mayoría de la clase política debe entender que nunca va a conseguir un Estado plurinacional.
El líder abertzale, en una entrevista en Catalunya Ràdio insistió en no condenar la violencia de ETA porque a su juicio ha hecho una «cosa más eficaz», que es «hacer desaparecer esta violencia», algo que aseguró que nunca le perdonará el PP a él por el papel que ha jugado en el final del terrorismo.