El juez deja en libertad a Conde pese a la Fiscalía
El ex banquero puede salir hoy de la cárcel tras cubrir una fianza de 300.000 euros.

Mario Conde. RAMIRO
j. a. bravo | madrid
Mario Conde saldrá hoy de la prisión madrileña de Soto del Real, en la que ha pasado los dos últimos meses tras ser detenido el pasado 11 de abril por montar supuestamente una trama cuasimafiosa junto a familiares, amigos y colaboradores cercanos para el presunto blanqueo de 13 millones de euros entre 1999 y2014 (2,2 millones en ingresos en efectivo y el resto vía transferencias desde cuentas en el extranjero). La decisión de permitir su excarcelación fue adoptada ayer por el instructor del caso, el magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, quien decretó su libertad provisional «si presta fianza por importe de 300.000 euros».
El ex financiero y tertuliano, que también probó luego en la política con escasa fortuna, tardó pocas horas en reunir el dinero necesario para cubrir esa cantidad. Aunque no lo hizo en metálico -la mayoría de sus bienes conocidos están embargados-, sino a través de garantías hipotecarias con cargo a inmuebles que, según fuentes jurídicas, podrían haber sido presentadas por personas de su entorno familiar.
Hoy se decide
La documentación correspondiente fue enviada por los abogados de Conde al juez, quien previsiblemente anunciará hoy si considera válidas las garantías prestadas y da luz verde a la salida de prisión del ex banquero. Ya hizo lo mismo la semana pasada con el abogado de confianza de la familia, Francisco Javier de la Vega, detenido por los mismos hechos (en la llamada operación Fénix) y que tuvo que prestar otra fianza de 100.000 euros.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 ha tomado esta decisión en contra del criterio de la Fiscalía Anticorrupción y también de sus superiores en la Audiencia Nacional, los miembros de la Sala de lo Penal. La razón principal que esgrime Pedraz para tan controvertida decisión -la fiscal del caso, Elena Lorente, estudia ahora recurrirla- es la situación «actual» del procedimiento, donde considera que ya «se han practicado aquellas diligencias urgentes para asegurar el curso de la instrucción». Habla en este sentido, «fundamentalmente», de «la ocupación de efectos e instrumentos del delito», así como de «la adopción de medidas cautelares reales».