Desencuentros y roces con el fiscal Pedro Horrach
El fiscal Pedro Horrach, probablemente, ha sido la parte del proceso que mayores desencuentros y roces ha mantenido con las tres jueces y, muy particularmente, con la propia Romero.
El mutismo de la presidenta ha llegado al punto de que ni siquiera ha querido facilitar una fecha aproximada en la que podría hacer pública la sentencia. Ni una estimación. Eso sí, según han revelado fuentes judiciales a este periódico, Samantha Romero, hasta que termine ese fallo, que se barrunta larguísimo y que no vería la luz hasta finales de otoño, estará dedicada en cuerpo y alma a ese texto, pues ha sido liberada de todo lo demás.
En esa sentencia —y en eso sí que coinciden todos los analistas que han seguido el juicio del polígono de Son Rossinyol— habrá benevolencia con los imputados de la trama balear del caso Nóos, encabezada por el ex presidente autonómico Jaume Matas. Todos ellos reconocieron los hechos y varios han intentado reparar el daño, incluido Matas, lo que ha provocado una rebaja de la petición fiscal. Una ola que —nadie duda— arrastrará a la baja su condena. Ese es también el caso de la ex delegada de Madrid 2016, Mercedes Coghen. En el otro extremo, en una situación muy parecida a la de Torres y Urdangarín, están los procesados de la rama valenciana, con el vicealcalde Alfonso Grau al frente. No hubo arrepentimiento y esas actitudes no gustan en los tribunales de la isla, recuerdan con insistencia en medios judiciales.