C’s no firmará el pacto si el PP no ejecuta un plan social de 7.000 M€
Los desencuentros dejan el acuerdo en el aire, aunque Rajoy espera tenerlo cerrado mañana.

Los integrantes del equipo negociador del PP, Martínez Maillo, Andrea Levy y Fátima Báñez. MARISCAL
alfonso torices | madrid
Las negociaciones entre PP y Ciudadanos para alcanzar un acuerdo que permita que los 32 diputados de Albert Rivera den el sí el 2 de septiembre a la investidura de Mariano Rajoy han entrado en la fase decisiva. Tras cuatro días de reuniones, la formación de Rivera comenzó a hablar ayer de un diálogo «encallado» en varios aspectos y de «frenos» que impiden cerrar un pacto. Un claro aviso a los populares, dentro del tira y afloja final, de que la posibilidad de alcanzar un entendimiento está en el aire y de que si no se satisfacen sus principales exigencias es prematuro que cuenten con sus votos.
Las conversaciones llegaron a dos de los capítulos más espinosos, los de regeneración democrática y reformas institucionales, y Ciudadanos, que aún sigue pendiente de cerrar asuntos clave para el sí como el contrato único, el complemento salarial, las exenciones para autónomos, la recuperación de 2.800 millones de la amnístía fiscal o la supresión de las diputaciones, lanzó otro aviso: no habrá acuerdo si el PP no está dispuesto a comprometer por escrito la asignación presupuestaria y los plazos para cumplir con las cinco medidas de su plan de choque social que requiere de 7.000 millones de euros.
El jefe del equipo negociador de Ciudadanos, José Manuel Villegas, reconoció que las reuniones han permitido avanzar en acuerdos parciales económicos y sociales, pero añadió que el PP se resiste a cuantificar el dinero que es preciso destinar para ejecutar los proyectos que requieren de nueva financiación y a poner por escrito un compromiso de dotación de fondos y de calendario de ejecución, lo que, avisó, impediría firmar el acuerdo. «Estamos encallados en la falta de compromisos y —avisó— no vamos a firmar un acuerdo que no permita financiar las medidas».
Villegas indicó que este «freno» al diálogo afecta a cinco medidas que consideran irrenunciables. Las dos que componen su plan de emergencia social, el complemento salarial para los trabajadores con menos ingresos y los cheques a familias con bajos recursos para combatir la pobreza infantil; a la extensión de las bajas por maternidad y paternidad; al plan contra el fracaso escolar; y a los recursos para garantizar la escolarización de cero a tres años. Aunque Ciudadanos prefirió no cuantificar el coste de las medidas, porque dijo que dependerá del alcance y del plazo de implantación que se pueda pactar con el PP, en su programa suman unos 7.000 millones anuales.
El dirigente naranja adelantó que no aceptará que le digan que no hay dinero para pagarlas porque dijo que buena parte de su coste se podría sufragar solo con recuperar el dinero perdonado en la amnístía fiscal y con la supresión de las diputaciones y de otros «chiringuitos políticos».
El portavoz del equipo negociador popular, Fernando Martínez-Maíllo, trató de alejar la posibilidad de un fracaso de las conversaciones y, aunque reconoció «dificultades», señaló que espera que mañana cierren ya un centenar de acuerdos económicos y sociales en los que hay «acercamientos» e insistió en que no ve «obstáculos insalvables».