El PSOE advierte al PSC sobre la relación que mantienen
Jiménez no descarta apartar a los catalanes de sus órganos de dirección.
Primera reunión de la comisión PSOE-PSC para abordar las relaciones entre ambos partidos. V. LERENA
agencias | madrid
Los encuentros que en el último mes mantuvo el líder del PSC, Miquel Iceta, con el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, y, sobre todo, con la presidenta de Andalucía, Susana DÍaz, han ayudado a rebajar las tensiones entre ambos partidos después de su encontronazo por la investidura de Mariano Rajoy. Pero aún queda camino por recorrer. El portavoz de la acual dirección socialista, Mario Jiménez, advirtió ayer, de hecho, de que es pronto para dar por seguro que no habrá cambios en sus vínculos orgánicos o que los catalanes podrán seguir participando de sus congresos y eligiendo a su secretario general.
Jiménez se mostró así de cauto tras mantener en Ferraz la primera reunión de la comisión que PSOE y PSC decidieron crear hace unas semanas para dirimir sus diferencias y revisar el protocolo que rige sus relaciones desde el año 1978. Lo único que garantizan en la dirección federal es que su intención es encontrar el modo de seguir «caminando juntos», pero lo que aún no despejan es si están dispuestos a asumir, como se ha llegado a estudiar, untipo de alianza más parecido al que mantienen la CDU y la CSU bávara en Alemania o si básicamente todo quedará igual.
El modelo de los conservadores germanos implicaría que ambas fuerzas comparten grupo parlamentario en las Cortes pero que el PSC dejaría de estar en la ejecutiva federal del PSOE, en su Comité Federal y en sus congresos. De ser así, los en torno a 16.000 militantes del partido catalán -que hasta la investidura de Rajoy se mantuvo fiel a Pedro Sánchez- quedarían privados del derecho a elegir al próximo líder.
El secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, afirmó, tras la reunión en Ferraz, que esa amenaza está ya superada. Pero Jiménez no. «Lo orgánico es meramente instrumental-adujo-; para que podamos seguir compartiendo un proyecto, lo fundamental, lo indispensable, es lo político».
El PSOE recela de la insistencia del PSC en exigir el reconocimiento de Cataluña como nación y de sus vaivenes sobre el ‘derecho a decidir’; los socialistas catalanes aducen que en la Declaración de Granada, aprobada por todos los líderes territoriales en 2013, se contemplaba esa posibilidad. «Hemos tenido alguna disrupción o fallo de interpretación que -dijo el responsable de Organización de la gestora- tenemos que resolver». En principio, se han dado dos meses para hacerlo.
La Declaración de Granada que consensuaron todos los socialistas en julio de 2013 es parte esencial de ese proyecto, en el que los socialistas defienden un modelo de Estado federal para solucionar el problema de encaje de Cataluña en España.
Para la gestora, algunas posiciones adoptadas por los socialistas catalanes, como la defensa de Cataluña como «nación» y de España como «nación de naciones», pueden rebasar los límites establecidos en la Declaración de Granada. A ese respecto, Jiménez abogó por un «proceso de clarificación entre la Declaración de Granada y algunas pronunciamientos y acuerdos del PSC y de sus órganos».