Gobierno central y Generalitat mantienen contactos «discretos»
Aunque el Ejecutivo catalán lo niega, Rajoy prepara una oferta para evitar el referéndum.
cristian reino | barcelona
El Gobierno central desveló ayer que mantiene contactos discretos a «todos los niveles» con el Ejecutivo catalán y que Mariano Rajoy prepara una oferta a la Generalitat para evitar el referéndum y el choque de trenes. El anuncio lo hizo el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, un día antes de la octava visita a Cataluña de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, desde que le fue asignada «la operación diálogo», y días después de que Artur Mas, en una conferencia en la Universidad Autónoma de Madrid, pusiera sobre la mesa una tercera vía para resolver el pleito catalán.
Millo garantizó que las dos administraciones están dialogando, aunque las conversaciones no siempre sean públicas. Cuando se está aún a la espera de que Rajoy y Puigdemont puedan cerrar una reunión que debería marcar el devenir de los próximos meses hasta la convocatoria del referéndum, el delegado afirmó que «todo el mundo tiene que tener la tranquilidad de que las conversaciones se están produciendo y el diálogo es un hecho», señaló.
Confirmó además que Rajoy ultima una propuesta que hará llegar próximamente al Palau de la Generalitat. La oferta estará basada en los 46 puntos que el presidente de la Generalitat le entregó a Rajoy en abril del año pasado, en la que hasta la fecha ha sido la única vez que se han visto en La Moncloa. Millo adelantó que de aquella lista de peticiones que hizo el jefe del Ejecutivo autonómico la única que no es negociable es el referéndum, pero que todo lo demás, los 45 puntos restantes, tienen que ver con infraestructuras, competencias autonómicas, planes de cercanías y nombramientos consensuados, y son asuntos planteables que pueden servir para reconducir la crisis territorial. «Trabajamos para evitar el ritmo de colisión», dijo Millo.
Las palabras del delegado gubernamental en la cadena autonómica catalana TV3 llegan en un momento de máxima tensión dialéctica entre ambas administraciones a raíz del juicio contra Artur Mas y dos de sus exconsjeras por el 9-N y desde que hace casi un mes el Gobierno reconoció que se planteaba adoptar medidas coercitivas para frenar la convocatoria de la consulta soberanista, prevista para septiembre de este año.
La Moncloa quiere saber, antes de cerrar la cita pendiente entre Rajoy y Carles Puigdemont, si el presidente catalán tiene alguna disposición a hablar de algo más que del referéndum de autodeterminación. Algunas fuentes sostienen que el Gobierno central maneja un documento con un ofrecimiento político de calado, pero sin referencia alguna a la consulta, una exclusión que a día de hoy es inaceptable para los independentistas.
La consejera catalana de la Presidencia, Neus Munté, desmintió ayer de manera categórica que se estén produciendo encuentros entre los dos gobiernos. «No hemos recibido ninguna oferta de diálogo, como hace tanto tiempo que reclamamos al Ejecutivo del Estado», dijo.