Primer paso del Parlamento para controlar a los lobbies
M. Sáiz-pardo | Madrid
El Parlamento dio ayer el primer paso de su historia para aumentar el control de los grupos de interés y, en particular, de los que operan en el entorno del Congreso. Tras años de discusiones y proyectos fallidos desde la llegada de la democracia a España, por fin hay un consenso amplio en que los lobbies deben salir de las bambalinas, pero ni mucho menos hay acuerdo en hasta dónde debe llegar la transparencia de las organizaciones que, de un modo u otro, intentan influir en que las decisiones de los diputados beneficien a sus intereses. Aun así, el Congreso acordó ayer dar luz verde a la tramitación de la primera regulación legal de los grupos de presión. El pleno, con el voto a favor de todos los grupos y la abstención de Podemos, aprobó la toma en consideración de la propuesta del PP de reforma del reglamento de la Cámara baja para crear un registro de lobbies en el Parlamento. Una base de datos en la que, de forma obligatoria y pública, deberán darse de alta todos los colectivos de cualquier naturaleza (sociales, económicos, privados, sindicales.) que mantengan o vayan a mantener algún tipo de contacto con los diputados o los miembros de sus equipos. Si alguno de los lobbies falseara los datos será cancelada su inscripción y no podrá acceder al Congreso por el tiempo que determine la Mesa.