Podemos seguirá con la moción de censura aunque no tenga apoyos
Iglesias no aclara si será el candidato o se postulará una personalidad independiente.

Iglesias junto a sus compañeros de formación momentos antes de anunciar su propósito de presentar una moción de censura. J. LIZÓN
ander azpiroz | madrid
Unidos Podemos está decidido a seguir adelante con la moción de censura que anunció ayer pese a que, apenas minutos después de hacer públicas sus intenciones, el resto de fuerzas de la oposición dejasen claro que la iniciativa está condenada al fracaso. De resultar necesario los de Pablo Iglesias presentarán la moción en solitario, algo que pueden hacer al contar con 67 diputados y requerirse solo 35 para hacerlo. En cualquier caso, antes de llegar a ese extremo el partido morado convocará encuentros con formaciones políticas y colectivos sociales para sondearles sobre la posibilidad de derribar a Mariano Rajoy. La llamada se hará, pero otra cosa será quién acuda a la cita.
En el terreno parlamentario Unidos Podemos pincha en hueso. De entrada, molestaron las formas, muy al gusto podemista de dar la sorpresa. Iglesias avisó al resto de líderes políticos solo unos minutos antes del anuncio, una fórmula que recordó a su oferta de coalición a los socialistas mientras Pedro Sánchez aún permanecía reunido con Felipe VI en la ronda de consultas para formar Gobierno. Instantes después de lanzarse el órdago, el PSOE ya descalificó «la mala fe y la falta de rigor de Iglesias», Ciudadanos aseguró que no apoyará ningún «número de circo» y el PNV consideró que es una «torpeza absoluta» que acabará por favorecer al PP. Solo Compromís manifestó su disposición a votar a favor. Con estos números en la mano, Iglesias solo reuniría 71 de los 176 diputados necesarios para desalojar a Rajoy.
La de la sociedad civil es la baza con la que juega Unidos Podemos para demostrar que cuenta con respaldo popular para acabar con «el saqueo permanente del PP a las administraciones públicas». Iglesias avanzó ayer que ya se ha puesto en contacto con Comisiones Obreras y con Jueces para la Democracia. Pero no aludió a ningún colectivo más ni reveló cuáles figuran en su lista de contactos.
Al presentar la moción de censura Pablo Iglesias solo concretó las causas que la mueven -«sacar al PP de las instituciones es una necesidad»- y la intención de llevarla hasta el final aunque no exista posibilidad de que salga adelante. El resto lo dejó en el aire. Una de las principales incógnitas está en quién será la alternativa a Rajoy ya que, según establece la Constitución, la moción de censura «habrá de incluir un candidato a la Presidencia del Gobierno». Iglesias se negó ayer a responder sobre si él encabezará la moción y se limitó a señalar que el debate de los nombres es algo que se abordaría tras alcanzar un acuerdo.
Una de las cartas que maneja Podemos para acercar posiciones, al menos con el PSOE, sería prescindir de Iglesias en favor de un candidato independiente.
Tampoco se han fijado plazos para el registro de la moción más allá de señalar que se hará una vez concluyan las consultas previstas.