Puigdemont reta a los no secesionistas a votar
Uno de los muchos problemas con los que se enfrenta el referéndum sobre la independencia del 1-O es que, como ocurrió en el 9-N de 2014, solo movilice a los soberanistas. Todo lo que no sea superar la barrera de 2,3 millones de votos registrados en la consulta convocada por Artur Mas sería un fracaso, por lo que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, inició ayer la campaña para tratar de interpelar a los no secesionistas, instando a las fuerzas constitucionalistas a participar en la votación, aunque sea defendiendo el no. Ninguna de las tres formaciones de ámbito estatal, Ciudadanos, PSC y PP, tiene previsto hacer campaña por el referéndum porque supondría dar validez a la votación. Su posición será apostar por la abstención porque insisten en que no pueden participar en una consulta ilegal.
Puigdemont lanzó un reto a los que afirman que el 1 de octubre no habrá consulta: «Yo garantizo que habrá urna, pero ustedes comprométanse a que si hay urnas irán a votar y aceptarán el resultado». A la espera de los detalles sobre la organización que el dirigente nacionalista desvelará el martes que viene, a día de hoy el referéndum está lleno de incógnitas, ya que no hay urnas ni censo ni junta electoral y la organización podría descansar en una ejército de voluntarios.