Crónica de Ambiente
Aplausos, rosas y carteles contra el terrorismo
Entre el público también se vieron algunas pancartas críticas con la monarquía y el Gobierno por su política armamentística.

Zapatero, García Escudero, Ana Pastor, Rajoy y el rey Felipe VI. DIEGO CRESPO
Efe | Barcelona
«No tinc por» («No tengo miedo») fue ayer la frase más repetida en el paseo de Gracia de Barcelona, donde millares de personas se han reunido bajo este lema con carteles y rosas con los colores de la ciudad —blanco, rojo y amarillo— para rechazar el terrorismo que la semana pasada sacudió Cataluña.
Antes de las 18.00 horas, momento en que empezó oficialmente la manifestación, el sonido más escuchado en esta céntrica avenida fue el de los aplausos espontáneos a los miembros de diferentes cuerpos de seguridad y emergencias, como los Bomberos de la Generalitat, que se dirigían a la primera fila para encabezar la manifestación.
Una acogida diferente a la dispensaron colectivos independentistas a algunas de las autoridades políticas, como el rey Felipe VI, o el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que al incorporarse a la manifestación recibieron algunos abucheos.
De hecho, entre el público se vieron algunas pancartas críticas con la monarquía y el gobierno por su política armamentística y sus relaciones internacionales.
El resto de pancartas se centraron en el rechazo a la violencia y al terrorismo, con lemas como «No a las guerras», y también se han podido ver numerosas camisetas con la palabra Barcelona, donde la «l» se ha cambiado por un crespón negro.
«Estamos aquí para mostrar nuestro pésame a quienes han perdido a familiares o seres queridos, y también para demostrar que no tenemos miedo, que saldremos adelante y que no podrán con nosotros», explicó Montse, una de las manifestantes.
A lo largo del paseo de Gracia también se vieron muchas banderas, tanto independentistas como españolas, y en algunos momentos se ha vivido cierta tensión, sin llegar a mayores.
También ondearon banderas con el Arco Iris e, incluso, una bandera de Pakistán, que llevaba la entidad Centro Islámico Camino de la Paz, que se manifestó tras una pancarta con el eslogan «El terrorismo no tiene religión. Islam quiere decir paz». «Estamos aquí para rechazar todo tipo de violencia como ciudadanos catalanes que somos. A los musulmanes nos afecta de la misma forma, y somos y seguimos siendo las primeras víctimas de este terrorismo», dijo uno de los portavoces, Naveed.