La Fiscalía pedirá prisión contra las autoridades que ayuden a organizar
El fiscal general del Estado, José Manuel, Maza, ya garantizó el pasado martes que daría una respuesta «firme» en la defensa «de una patria común e indivisible», según proclama el Título Preliminar de la Constitución Española. Lo hizo ante el Rey Felipe VI y la cúpula del Poder Judicial en el acto de apertura de los tribunales. Su aviso tardó solo 48 horas en consumarse. Rodeado de los principales cargos del Ministerio Público, Maza anunció este jueves en una intervención sin preguntas una batería de actuaciones para frenar la aprobación de la Ley del Referéndum y el decreto de convocatoria de la consulta del 1 de octubre por parte de una mayoría simple del Parlamento.
En primer lugar comentó la presentación de una querella criminal por parte de la Fiscalía Superior de Cataluña contra los miembros de la Mesa del Parlamento que tramitaron la citada norma. Son cinco de los siete diputados que componen este órgano. Entre ellos están la presidenta de la Cámara Carme Forcadell, tres de Junts pel Sí y uno de Catalunya Sí que es Pot (coalición en la que se integra Podemos). Fuentes fiscales ya habían comentado el miércoles la presentación de esta querella, que se sumaría a otra que ya investiga el Tribunal Superior de Cataluña contra estos mismos aforados.
Se trata de una causa abierta por los delitos de desobediencia y prevaricación por incumplir las resoluciones y el mandato del Tribunal Constitucional. Unos circunstancias similares a las que acabaron en las condenas de inhabilitación al expresidente catalán Artur Mas, el exdiputado Francesc Homs y las exconsejeras Irene Rigau y Joana Ortega.
El presidente catalán, Carles Puigdemont, cree que la reacción de Mariano Rajoy a la aprobación de la ley del referéndum demuestra que España «no es un régimen democrático», ante lo que Cataluña, dijo, responderá con un «tsunami democrático» con «calles llenas de gente» para celebrar el 1 de octubre.
Puigdemont, en una entrevista con TV3, reaccionó así a las palabras del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que dijo que no renuncia «a nada» para evitar un referéndum de independencia en Cataluña, tras dar a conocer que el Gobierno ha presentado cuatro recursos ante el Constitucional pidiendo la suspensión de otras tantas decisiones del Govern y del Parlament para celebrar el 1-O.
«Hay una ausencia absoluta de comprensión hacia lo que tiene delante (...) se niega a aceptar la realidad», aseveró Puigdemont, que en su desafío al Estado ha apuntado que continúan «a buen ritmo la preparación» del 1 de octubre.
En este sentido aseguró que ante «el tsunami de querellas» por parte del Estado, Cataluña reaccionará con un «tsunami de democracia» ya que, ha explicado, «tendremos las calles llenas de gente y finalmente haremos el 1 de octubre».
Escuchar
«Es que esto (España) no es un régimen democrático», denunció Puigdemont, que señaló que el concepto de democracia de los catalanes es superior puesto que significa «estar al lado de la gente y escuchar a los ciudadanos», frente a un Estado que entiende que la democracia es «otra cosa», son «tribunales» o «cloacas» en su «guerra sucia».
Frente a esto, dijo el president, hay una «movilización en marcha» de cara al 1 de octubre: «Votar es democracia», ha concluido Puigdemont, que entre sus críticas ha incluido la actitud «vergonzosa» de la oposición catalana con sus «tanganas», y que ha encuadrado en el aparato y recursos que tiene el Estado en contra de la Generalitat al recordar que la oposición acudió al Tribunal Constitucional para frenar el proceso soberanista.