Diario de León

Rajoy deja pasar el tiempo mientras ve tambalearse la unidad constitucional

El presidente del Gobierno y el de la Generalitat consideran que a pesar de la crisis ya no tienen nada de qué hablar.

El presidente catalán, Carles Puigdemont, y la alcadesa de Barcelona, Ada Colau, encabezaron ayer una concentración. ALBERTO ESTÉVEZ

El presidente catalán, Carles Puigdemont, y la alcadesa de Barcelona, Ada Colau, encabezaron ayer una concentración. ALBERTO ESTÉVEZ

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Ramón Gorriarán | Madrid

El reclamado diálogo entre Mariano Rajoy y Carles Puigdemont no tendrá lugar. Para ambos es como si el 1 de octubre no hubiera existido a efectos de buscar una solución a la crisis de Cataluña. El presidente del Gobierno considera que no tiene nada que hablar con el de la Generalitat, y el jefe del Ejecutivo catalán pone unas condiciones que imposibilitan cualquier deshielo. Los dos están enrocados en las posiciones previas a la votación, solo ha cambiado que Puigdemont está crecido y a la ofensiva mientras Rajoy ve tambalearse la unidad constitucional, una fractura que le dejaría en una situación delicada.

Hay nervios en el Gobierno y en el PP por la inminente declaración de independencia de Cataluña y por la imagen de violencia de unas fuerzas de seguridad que fracasaron en su misión de impedir que se votara y cuya violencia ha dado la vuelta al mundo.

Pero Rajoy, insisten en la Moncloa, está tranquilo y vuelve a la estrategia de dejar pasar el tiempo, que como suele decir es «una forma de moverse», con la esperanza de que una actuación judicial (hay una denuncia del fiscal contra Puigdemont) cambie el terreno de juego. El presidente del Gobierno no comparecerá en el Congreso para mantener un debate sobre el reto soberanista hasta la próxima semana, el martes o el miércoles. Y es que uno de los principios de la filosofía ‘mariana’ es que «en política, como en la vida, no hay que tomar decisiones en caliente».

Paradoja

Se va a dar la paradoja que el Parlamento Europeo va a debatir sobre la crisis de Cataluña antes que el Congreso de España. La Cámara de Estrasburgo discutirá este miércoles sobre «Estado de Derecho, Constitución y derechos fundamentales en España a la vista de los acontecimientos en Cataluña». El eurodiputado del PP Esteban González Pons reclamó «un debate de alto nivel» y no centrado «en las imágenes que se vieron ayer (por el domingo) y que nadie quería ver». Pero Rajoy no comparte esas urgencias parlamentarias.

Tampoco tiene fecha en su agenda para reunirse con los líderes y portavoces de Podemos, Esquerra, PDeCAT y PNV, aunque anunció el domingo que convocaría a todas las fuerzas con representación parlamentaria. Ha limitado por ahora la ronda al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, con los que se vio hoy en la Moncloa. Mañana no tiene previsto recibir a nadie.

Los encuentros con Sánchez y Rivera sirvieron para coger con alfileres la unidad ante el pulso independentista aunque parece tener los días contados. Sánchez instó a Rajoy a retomar el contacto con el presidente de la Generalitat y abrir «una negociación inmediata» con Puigdemont y las fuerzas independentistas, algo que Rajoy no comparte en absoluto. Es más, fuentes de la Moncloa precisaron que la invitación al diálogo que hizo el domingo por la noche no iba a dirigida a Puigdemont, los destinatarios eran las fuerzas no soberanistas. La unidad con los socialistas puede saltar por los aires en cualquier momento, y, temen en el PP, es posible que se escenifique en el pleno del Congreso de la próxima semana.

Tampoco tiene buen diagnóstico la alianza con Ciudadanos, Rivera, quiere jugar la baza del hombre contundente que muchos echan en falta en Rajoy, y exige la inmediata aplicación del artículo 155 de la Constitución para intervenir las competencias autonómicas de la Generalitat y convocar elecciones autonómicas. Un paso que el presidente de Gobierno aún no se plantea dar; esperará, dicen fuentes gubernamentales, a que se produzca la declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento de Cataluña.

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