El ala moderada del Pdecat pide aplazar la declaración unilateral de independencia
Los aliados en el proceso confían en Puigdemont, quien cada vez está más alejado de su partido.
cristian reino | barcelona
Los tiempos han cambiado en el mundo del nacionalismo. Hasta hace bien poco, la CUP, y también ERC, recelaban de sus socios del Pdecat. Los consideraban los blandos del frente secesionista y estaban siempre con la mosca detrás de la oreja por si les temblaban las piernas y al final acababan bajándose del barco.
Pero a base de ir hacia adelante y de ir pasando pantallas, la antigua CDC se ha ganado el crédito de sus aliados. Primero con el 9-N, luego con el 27-S, con el 1-O y finalmente con el 9-O, el previsible día de la independencia, a expensas de lo que acabe pasando con el pleno (suspendido por el TC).
Fuentes de la CUP consultadas expresan su absoluta confianza en sus socios del Pdecat. «Vamos todos a una», señalan. «En Junts pel Sí y el Pdecat nos dicen que irán hasta el final y no tenemos por qué no creerles», señalan desde las filas anticapitalistas, conscientes de que no les interesa airear problemas internos para no perjudicar la fase final del proceso. Esa confianza en realidad es hacia Carles Puigdemont, miembro del Pdecat, pero cada vez más alejado de su partido. Sectores de la formación soberanista siempre han considerado que el presidente de la Generalitat va por libre, pero esta sensación se ha acentuado a medida que se acerca el momento de la verdad.
Independentista pata negra, el exalcalde de Gerona representa al sector de su partido que va a por todas y que tiene decidido llegar hasta el final. «Puigdemont va lanzado», afirman fuentes parlamentarias. Si ha pedido una mediación, añaden estas mismas fuentes, «no es para buscar una salida» al laberinto en el que se encuentra el proceso soberanista, sino para «negociar los términos de la separación». El texto y el formato del pleno del lunes en el que la CUP defiende que se proclamará la república catalana aún no están consensuados entre Junts pel Sí y los anticapitalistas, pero nadie entre las fuerzas de la oposición duda de que Puigdemont declarará la independencia.
Dentro del partido, comparten sus tesis pesos pesados como Artur Mas, responsable de todo lo que ocurre, porque él inició el proceso y él designó a dedo al actual presidente de la Generalitat, por su perfil 100% secesionista, además de Joaquim Forn, consejero de Interior, o Jordi Turull, consejero de la Presidencia. A Puigdemont se le acusa de no consultar las decisiones de calado con su partido y de apoyarse en un sanedrín externo a su gobierno, en el que están, entre otros, Junqueras y los dirigentes de la ANC y Ómnium.
En cambio, hay sectores del partido a los que les ha entrado un cierto vértigo ante la posibilidad de que Cataluña salte al precipicio. El exconsejero de Economía, Andreu Mas Colell, ha verbalizado estos días lo que piensan los dirigentes neoconvergentes menos amigos de echarse al monte.