Una marea blanca clama por el diálogo y piden una solución política
Miles de personas se concentran frente a ayuntamientos de toda España piden negociar.

Concentración ante el Ayuntamiento de Barcelona, convocada por la plataforma ‘Hablamos? en muchas ciudades españolas. ALEJANDRO GARCÍA
M. Balín | MAdrid
El miércoles 27 de septiembre, cuatro días antes del referéndum unilateral de autodeterminación de Cataluña, la agencia de publicidad Señora Rushmore colgó una pancarta de la balconada de sus oficinas en la Gran Vía de Madrid. Eran las 10:53 de la mañana y rezaba «Parlem?». Querían mandar un mensaje a Cataluña. Tres horas y media después, otra agencia, SCPF, respondía a la llamada desde la calle Calatrava de Barcelona con otra pancarta: «Hablemos». Ambos eslóganes de los creativos, esta conversación virtual en favor del diálogo, cogió rápidamente vuelo en las redes sociales: Twitter y Facebook. Se visibilizaba así un pensamiento colectivo y silente sobre la necesidad de sentarse a negociar, de hablar. Y tratar de resolver así los desafíos territoriales alejándose del frentismo y del victimismo que todo lo domina desde el 6 de septiembre, cuando el Parlament catalán aprobó las leyes de ruptura.
De esta idea se pasó a los hechos este martes 3 de octubre, dos días después de ‘celebrarse’ el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional, que dejó unas tristísimas imágenes callejeras en una jornada para olvidar. Una iniciativa ciudadana, «Hablamos?», convocó a través de una cadena de wathsapp y luego en redes sociales un acto «apartidista» para ayer frente a los ayuntamientos de todo el país. La premisa era que los asistentes no llevaran ningún tipo de simbología ideológica. Solo ropa blanca, lazos o un papel en blanco. «Es el color de la paz. Y los folios en blanco es para llamar a sentarnos a negociar y construir algo juntos», explicó entonces a los medios el sociólogo Guillermo Fernández, unos de los promotor e investigador de la Universidad Complutense.
El tirón del acto, este grito para decirle a los políticos que ya basta de tanta tensión, traspasó provincias en tan solo 72 horas. Y ayer miles de ciudadanos secundaron el acto de «Hablamos?» en las plazas de las principales capitales para pedir al Gobierno y a la Generalitat que dialoguen para buscar una salida ante las nefastas consecuencias de una posible declaración unilateral de independencia esta semana. En Madrid, la movilización llenó prácticamente la plaza de Cibeles de ciudadanos de blanco, que coreaban proclamas como «Ra-ra-ra, queremos hablar», «Carles, Mariano, a ver si nos llamamos» y exhibiendo carteles con mensajes como «Hablemos», «Falemos» o «Parlem? España es diversa». En Barcelona, en torno a cinco mil personas, según la Guardia Urbana, abarrotaron la plaza Sant Jaume para reclamar lo mismo: diálogo.
En Zaragoza fueron 4.000 los concentrados en la Plaza del Pilar para pedir «la paz y la palabra», también vestidos de blanco. La concentración de Valencia reunió a centenares de personas frente al ayuntamiento, también para hacer un llamamiento por la paz y el diálogo. En San Sebastián, el diputado socialista Odón Elorza aseguró que hay un «campo inmenso de posibilidades» para tratar de resolver este conflicto.