Los constitucionalistas ven factible el triunfo
Las fuerzas constitucionalistas creen tener al alcance de la mano por primera vez el triunfo electoral en Cataluña. Ciudadanos, PSC y PP pueden sumar el 21 de diciembre más votos y escaños que PDeCAT, Esquerra y la CUP, con la incógnita de lo que haga Podemos y su más que probable alianza con Cataluña en Comù. Los comités de campaña de los antisoberanistas rezuman optimismo, pero también discrepan sobre cuáles serían las fórmulas de colaboración.
Las potentes movilizaciones callejeras del 8 de octubre y de este domingo contra el proyecto independentista y las encuestas de los últimos días, junto a las que manejan los partidos y no se divulgan, han disparado la confianza de los constitucionalistas en una victoria electoral. La docilidad con que los líderes independentistas han asumido la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la falta de respuesta en la calle han contribuido a alimentar ese estado de ánimo.
Aunque no quieren echar las campanas al vuelo a 51 días de la votación, los datos que manejan en Ciudadanos, PSC y PP invitan a pensar que el bloque constitucionalista puede derrotar al soberanista en Cataluña. En la última legislatura los partidos secesionistas contaron con 72 escaños en el Parlament y los constitucionalistas, con 52. En todas las autonómicas catalanas desde 1980 ha ganado el nacionalismo, primero con la vertiente autonomista encarnada por CiU, y en los últimos años con la soberanista de Junts pel Sí. Solo en 1999 y 2003 triunfó el PSC, pero en la primera no pudo gobernar porque Jordi Pujol obtuvo el apoyo del PP en la investidura; lo hizo en la segunda con un acuerdo tripartito con los republicanos e Iniciativa, un pacto explicable por el sesgo nacionalista que predominaba en aquel PSC liderado por Pasqual Maragall. «Estamos ante una oportunidad de oro», afirmó ayer Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos en Cataluña, que ve posible que el próximo presidente de la Generalitat sea por primera vez en cuatro décadas un no nacionalista. Para eso, su partido, PSC y PP tienen que ser «capaces de sumar». Las elecciones, prosiguió, son una cita «histórica» para Cataluña porque «hay una opción real de ganar». Un entusiasmo que se contagió a los socialistas, cuyo portavoz de la ejecutiva, Óscar Puente, se ufanó de tener en Cataluña «el mejor candidato posible para ganar», Iceta, que es «el referente de la izquierda» no soberanista. En cambio el PP , se estanca o retrocede. Por esa razón su coordinador, Fernando Martínez Maillo se mostró cauto y apuntó que quien se atreva con una previsión tiene «más posibilidades de equivocarse que de acertar».